Qué hacer en Roma en 4 días

No hay tiempo que alcance para conocer la ciudad eterna, pero 4 días es un tiempo razonable para ver lo más importante. Con esto vas a tener tiempo de visitar las atracciones históricas principales, hacer una visita al Vaticano y adentrarte en algunos otros rincones de la ciudad.

En este itinerario de qué hacer en Roma en 4 días te vamos a contar cómo visitar el Vaticano y sus alrededores, además de más sitios arqueológicos, iglesias y fuentes (todos los clichés romanos, sí).

ATENCIÓN: en este artículo vas a encontrar el itinerario para los días 3 y 4. Para los días 1 y 2, hacé clic acá.

Algunas consideraciones sobre este itinerario

Antes de arrancar con este itinerario de qué hacer en Roma en 4 días, van algunas aclaraciones:

1 – Cuando viajamos, nos gusta armar los recorridos en función de los momentos del día: hay cosas que es mucho más práctico hacer de mañana, de la misma manera que caminar de noche por una ciudad es una tarea cuasi obligatoria en nuestro caso.

Es por esto que este itinerario está armado en secciones para que tengas sugerencias no solo de qué lugares visitar en Roma, sino en qué momento del día hacerlo.

2 – Intentamos además dedicar al menos unas 2 o 3 horas a las atracciones principales, por lo que vas a ver que tratamos de no meter demasiadas cosas para hacer. Una vez más, creemos que viajar lento te va a permitir una experiencia más genuina y disfrutable.

3 – Tema transporte: si bien la mayor parte de este itinerario está hecho para caminar, hay algunas partes en las que puede que necesites usar el transporte público.

El Vaticano, particularmente, no está demasiado cerca del resto de Roma, por lo que es probable que debas usar el tranvía o el metro para ir.

Incluimos debajo los transportes sugeridos para acercarte a las paradas del recorrido.

4 – En el artículo también te damos un par de sugerencias de dónde comer y dónde hospedarse en Roma, para que puedas así armar de manera integral tu visita.

5 – Por último, como siempre aclaramos, estas son nuestras sugerencias en cuanto a nuestras experiencias personales. Podés tomar este itinerario y alargar ciertas visitas, sacar atracciones que no te interesen o poner otras cosas que a vos te gusten más: la idea es que puedas disfrutar de Roma a tu manera y de la forma que vos elijas.

Aviso: este artículo cuenta con enlaces de afiliados.*

Índice

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 3

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 4

¿Dónde me hospedo en Roma?

¿Qué transporte utilizo para este itinerario?

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 1

Hacé clic acá para ver el día 1

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 2

Hacé clic acá para ver el día 2

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 3

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 3 – Desayuno

Pizza y pasta, seguro. ¡Pero no nos olvidemos de la colazione italiana!

Arrancá el día con una buena colazione

Nos encanta salir a desayunar al menos un par de veces cada vez que visitamos una ciudad. Y las cafeterías romanas hacen que ese hábito sea aún más disfrutable.

No solo el café italiano es, como es sabido, uno de los mejores que hay, sino que además los cornettos (medialunas o croissants) italianos son absolutamente deliciosos.

Para arrancar este día elegimos el Caffé Portofino, que se encuentra en el barrio de Prati.

Si bien su punto fuerte son los helados (ya sería mucho desayunarse un helado, ¿no?), este es un buen lugar donde empezar el día: hay una buena selección de cafés y pastelería.

¿Roma es solo uno de los destinos que vas a visitar en Italia? Inspirate para seguir recorriendo este hermoso país y hace clic acá para leer nuestro artículo “Qué visitar en Italia”.

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 3 – Mañana

Después de desayunar, caminá hacia el río para descubrir el castillo de Roma.

Explorá el Castel S’Angelo

También conocido como Mausoleo de Adriano, el Castel Sant’ Angelo domina las vistas desde el otro lado del Tiber.

Originalmente fue iniciado por el emperador Adriano como mausoleo para él y su familia. Sin embargo, desde su finalización en el año 139 pasó por varias funciones: edificio militar, fortaleza, castillo y, actualmente, museo.

El castillo se divide en 5 pisos en los cuales se pueden encontrar las celdas, las distintas habitaciones que sirvieron como residencias papales, frescos del Renacimiento y una gran colección de armas.

Sin embargo, lo mejor está en la terraza, desde donde se pueden tomar fotografías panorámicas de una gran parte de la ciudad.

La verdad es que la visita al Castillo no es una de las cosas más destacadas para hacer en Roma, pero si querés conocer un poco más de la historia de la ciudad y tener unas muy buenas vistas, vale la pena entrar.

Se encuentra abierto desde las 9 hasta las 19.30 h. Las entradas tienen un valor de € 14, más el precio de reserva si las compras anticipadamente. Los precios pueden variar si hay exhibiciones temporales en el momento.

Si bien no suele haber colas para entrar, podés reservar las entradas con anticipación para ahorrar tiempo de tu visita. Hacé clic acá para comprar entradas para el Castel Sant’ Angelo.

 

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Qué hacer en Roma en 4 días: Día 3 – Almuerzo

Antes de entrar al Vaticano, hicimos una parada técnica para cargar energías…

Comete un panini al paso

Antes de entrar al Vaticano es recomendable que hagas una pequeña pausa para comer, ya que una vez adentro, serán varias las horas recorridas y tené en cuenta que no hay dentro de la Santa Sede lugares donde ir a comer.

Si estás buscando una opción rápida y barata, te recomendamos un pequeño local llamado Duecento Gradi, justo antes de la entrada al Vaticano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡No te asustes por las largas colas o por las únicas 4 mesas que vas ver en la vereda! La atención es súper rápida y vale la pena esperar unos minutos por una variedad de más de 30 paninis hechos en el acto, con un exquisito pan y productos frescos.

Hay opciones vegetarianas, así como bebidas y una considerable variedad de cervezas artesanales.

Los precios y la atención no están nada mal, considerando que es una zona de altísima demanda y turismo.

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 3 – Tarde

Empezamos el recorrido por el Vaticano:

Caminá por la Plaza de San Pedro

Una vez que hayas terminado tu almuerzo no queda más que caminar unos metros y adentrarte en la icónica Plaza de San Pedro.

Esta magnánima plaza fue diseñada por Bernini y fue terminada en el año 1667. Es una de las plazas más grandes del mundo y es capaz de albergar a más de 300 mil personas.

Las vistas a destacar son el obelisco egipcio central, que data del año 1586 y las fuentes laterales, obras de Bernini (1675) y de Maderno (1614); como así también los cientos de estatuas y columnas realizadas por los discípulos de Bernini.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los domingos al mediodía el Papa sale al balcón a saludar a los fieles que lo esperan emocionados en el ritual llamado “Angelus”. Para ello no hace falta entrada ni audiencia alguna, simplemente basta y sobra con acercarse a la plaza y aguardar el saludo.

 

CONSEJO: Los miércoles es la famosa audiencia papal y para ella si en necesario reservar tu lugar con antelación. Hacé clic acá para reservar tu lugar en la audiencia papal durante tu visita.

 

Entrá a la Basílica de San Pedro

Describir la opulencia de la Basílica sin caer en lugares comunes, comparaciones o simples palabras es una ardua tarea, así que no vamos ni a intentarlo: tenés que verla por vos mismo.

San Pedro es la iglesia más grande del mundo y la primera en importancia para quienes profesan la religión católica. Tiene capacidad para más de 200 mil personas y es escenario de las más importantes actividades religiosas.

Culminada definitivamente en 1626, debe su nombre a que dentro de ella yacen los restos del primer Papa de la historia: San Pedro.

Las principales obras que se destacan en la Basílica son:

Estatua ecuestre de Constantino: realizada por Bernini, se encuentra en el costado derecho del pórtico de la Basílica, bajo la Scala Regia, la imponente escalera que lleva al Palacio Apostólico Vaticano (residencia oficial del Papa). En el extremo opuesto se encuentra la de Carlomagno.

Puertas: el acceso a la basílica desde el pórtico se realiza a través de cinco puertas, de izquierda a derecha son: Puerta de la Muerte, Puerta del Bien y del Mal, Puerta de Filarete (puertas centrales), Puerta de los Sacramentos y Puerta Santa.

La Piedad: está entrando a la Basílica, hacia el costado derecho (o donde están todos los turistas). Obra maestra de Miguel Ángel, muestra a la Virgen María sosteniendo a Cristo muerto. Miguel Ángel realizó esta escultura cuando solo tenía 24 años. Dado que fue atacada a martillazos en los años 70, hoy en día se encuentra detrás de un vidrio antibalas.

Nave central: alrededor de la enorme nave central se hayan las estatuas de las virtudes y de los 39 santos fundadores. Hacia el final de la nave, sobre el lado derecho, está la estatua de San Pedro, también conocida como El Pescador.

Longitud de las principales iglesias del mundo: en el medio de la nave central, señaladas en el suelo, se encuentran las medidas de las mayores iglesias del mundo. La de San Pedro, con 186 m, es la más grande.

Baldaquino: realizada por Bernini, esta imponente estructura de 4 columnas de bronce en estilo barroco enmarca el altar de la basílica.

Cátedra de San Pedro: detrás del Baldaquino se encuentra el asiento principal de la Basílica, rodeado por un sol dorado con la imagen del Espíritu Santo.

Cúpula: la más alta del mundo, fue ideada por Miguel Ángel. En su diámetro se puede leer la frase en latín: “Tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia. A ti te daré las llaves del reino de los cielos”.

Grutas Vaticanas: de acceso gratuito, aquí se encuentran las tumbas de algunos de los papas, además de maquetas e información sobre las excavaciones en la Basílica.

Tumba de San Pedro: ubicada debajo del altar de la Basílica, la tumba de Pedro llevó al menos 10 años de excavaciones para ser descubierta. La entrada hoy en día está restringida a 250 personas al día y cuesta €13. Para acceder es necesario realizar una reserva de manera escrita. Hacé clic acá para ver cómo reservar entradas la Tumba de San Pedro.

Jardines Vaticanos: estos solo se pueden visitar con una visita guiada oficial del Vaticano. Incluye también el acceso a los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina. Hacé clic acá para comprar las entradas a los Jardines Vaticanos.

Caminar por la enormidad de esta Basílica es de por sí una experiencia única, y seas o no católico, te recomendamos que entres al menos para apreciar la arquitectura y los detalles de la construcción.

Consejos para visitar la Basílica de San Pedro

Tené en cuenta que una visita detallada a la Basílica puede llevarte al menos unas 2 horas.

Una pequeña observación es que debido que para ingresar a la Basílica se realizan exhaustivos controles, las colas suelen ser bastante largas y tediosas. Te recomendamos ir provisto de agua fresca y si sos sensible al sol, protector solar.

Es también importante que repares en el código de vestimenta y que vayas vestido “decorosamente”, como dice la página oficial, ya que tu entrada puede ser denegada. Pantalones largos, polleras hasta la rodilla, pies y hombros cubiertos, y nada de gorros o sombreros.

La entrada a la Basílica es completamente gratuita, pero se puede subir a la cúpula y tener una sorprendente vista a la Plaza de San Pedro e inclusive de una gran parte de Roma por un valor de €6.

Para esto hay que subir 551 escalones de una empinada y cerrada escalera caracol.

Por €8 te salteas unos 200 escalones y podés subir en ascensor hasta la terraza y culminar los últimos 320 escalones a pie.

Las entradas para la cúpula se compran directamente en la Basílica, hacia el lado derecho. Lo mejor es llegar bien temprano y subir primero a la cúpula, para después recorrer el templo y evitar así las largas colas que se forman más tarde.

Tené en cuenta que si no tenés un buen estado físico, tenés algún tipo de discapacidad o sos claustrofóbico, no es recomendable para nada realizar el ascenso.

El horario de la Basílica es de 7 a 18.30 h en invierno (octubre a marzo) y hasta las 19.00 h en verano (abril a septiembre). La Basílica está cerrada los miércoles a la mañana (hasta las 13.00 h) por la Audiencia Papal.

Visitá los Museos Vaticanos

La enorme colección de los Museos Vaticanos lo hacen una parada obligatoria para los amantes del arte y la historia.

Al igual que otros museos importantes de Europa, es imposible conocerlos en una sola vez: es por eso que te recomendamos hacer una selección antes de lo que te sea de mayor interés y solo enfocarte en eso. De lo contrario, ¡vas a necesitar al menos una semana en Roma!

Las principales secciones de los Museos Vaticanos son:

– La Pinacoteca: una serie de 18 salas dispuestas en orden cronológico con pinturas que van desde la Edad Medieval hasta el siglo XIX (¡te dijimos que los Museos eran grandes!).

– El Museo Pío-Clementino: 12 salas de escultura greco-romana.

– El Museo Gregoriano Egipcio: 9 salas que recogen monumentos y restos del Antiguo Egipto.

– La Galería de Los Mapas: con mapas que representan todas las regiones de Italia y espectaculares frescos en los techos. Definitivamente, nuestra favorita.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

– El Pabellón de las Carrozas: donde se pueden encontrar los distintos transportes papales (conocidos como “papamóviles”) utilizados a lo largo de la historia.

Las estancias de Rafael: si solo tenés tiempo para ver una cosa en los Museos Vaticanos, que sea esto. Estas salas realizadas por Rafael para el Papa Julio II esconden cientos de secretos y referencias en sus detalles.

– El Patio de La Piña: una gigante piña de 4 metros realizada totalmente en bronce da nombre a este patio, donde también se encuentran otras esculturas.

– La Capilla Sixtina: la fantástica obra cumbre de Miguel Ángel forma parte del recorrido, y la única manera de acceder a ella es a través de estos museos (más detalles abajo).

– La escalera helicoidal: esta hermosa construcción en forma de caracol se encuentra al finalizar el recorrido y te lleva a la salida de los Museos.

El valor de la entrada a los Museos es de € 17 sin reserva online. Realmente no te aconsejamos esta opción: las colas para entrar a los Museos Vaticanos suelen ser interminables y en una zona completamente sin sombra ni reparo.

Lo que nosotros hicimos fue reservarlas anticipadamente en línea. Por solo €4 más por la reserva, vas a tener acceso garantizado y sin colas. Hacé clic acá para reservar tu entrada a los Museos Vaticanos.

CONSEJO: hay mucha información para conocer en los Museos Vaticanos. Una recomendación que podemos darte es la de reservar la audioguía oficial al momento de comprar tu entrada (€7 más).

Tené en cuenta que los Museos están cerrados los domingos, con excepción del último domingo del mes, cuando la entrada es gratuita (de 9.00 a 14.00 h; último acceso a las 12.30 h).

Dependiendo de la velocidad con que hagas la visita, esta puede durar entre 2 y 5 horas (para los que quieren verlo más despacio).

Como último dato, te comentamos que no está permitido entrar a los Museos con mochilas grandes, trípodes o bebidas alcohólicas (deberás dejarlos en el guardarropa). Las mismas reglas de vestimenta que en la Basílica de San Pedro se aplican a los Museos.

Maravillate con la Capilla Sixtina

Considerada como el máximo tesoro del Vaticano y como una de las más obras de artes más importantes de la historia y la mayor de Miguel Ángel, la Capilla Sixtina es sin lugar a dudas lo más destacado de los Museos Vaticanos.

Fue culminada en el año 1481 y es en este templo donde fueron elegidos y consagrados los diversos Papas a lo largo de la historia.

Los frescos de la bóveda y el ábside de la Capilla fueron realizados por Miguel Ángel y representan las nueve historias del Génesis y el Juicio Final, respectivamente.

Esta última fue sumamente polémica en su momento, ya que contenía muchas escenas de desnudos, algo considerado impúdico para la época. Por esta razón, las figuras fueron cubiertas con hojas de parra en un comienzo, y luego provistas de túnicas.

El resto de la Capilla está completada por obras de otros artistas como Pietro Perugino, Sandro Botticelli, Domenico Ghirlandaio, Cosimo Rosselli, entre otros.

Nuevamente, te recomendamos acá ir con la audioguía oficial para comprender lo que estás viendo: la cantidad de detalles a los que hay que prestar atención necesitan de una explicación de fondo.

Hay solo una cosa que probablemente no te guste de la Capilla Sixtina: hay un movimiento incontrolable de gente dentro del espacio reducido de esta sala.

Debido a la enorme cantidad de personas que entran y salen constantemente a la Capilla, los guardias de seguridad van a incitarte a que salgas rápido. Pero: no hay apuro, simplemente podés ignorarlos y seguir contemplando esta obra sin preocupación.

Otro detalle es que vas a tener de fondo el constante grito de “¡NO PHOTO!”. Y es cierto, no te permiten tomar ni una sola foto de la Capilla, así que a menos que quieras que te reten delante de todo el mundo, evitá sacar la cámara en esta parte de los Museos.

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 3 – Cena

Después de tanta caminata, ¡probablemente ya tengas hambre de vuelta!

Cena en Su & Giú

Bien, ya estás fuera del Vaticano. ¿Sorprendido? ¿Enojado?, ¿Obnubilado? Estamos seguros de que un poco de todo, pero creemos nunca, jamás, saldrás indiferente de este lugar.

Seguramente tanta caminata dentro de los Museos (ni hablar si subiste a la cúpula de San Pedro) te deben haber dejado con hambre.

Si estás buscando algún lugar donde cenar, en el barrio de Prati, en las afueras del Vaticano, podés encontrar Su & Giú.

Como casi todos los que recomendamos, este es un pequeño restaurante familiar apuntado a los locales y no para estafar turistas.

La comida de este local verdaderamente te hará sentir como un auténtico romano a precios bastante accesibles, teniendo en cuenta la ubicación.

Recomendación personal: no hay nada que nos guste más que las fiori di zucca fritti como antipasto: de esas cosas para comer hasta el hartazgo…

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 3 – Noche

Terminá el día con una caminata tranquila…

Paseá por el barrio de Prati

Este es uno de los barrios más modernos de Roma: acá vas a pensar que estás en cualquier lado y no en la capital romana.

Sus calles son más grandes y cómodas, y debido a su cercanía con el Vaticano son transitadas día a día por miles de personas. A pesar de ello, Prati no pierde su elegancia, cuidado y tranquilidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Colmado de restaurantes y cafés, que conviven con los locales de moda de alta costura, creemos que caminar lento por Prati mientras disfrutás de un buen gelato es un excelente cierre para tu tercer día en Roma.

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 4

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 4 – Desayuno

Un rico espresso y un cornetto recién hechos le pueden cambiar la mañana a cualquiera.

Seguí tu olfato en las panaderías de Términi

Antes de salir de recorrida en tu cuarto día en Roma, te recomendamos pasar por alguna panicoteca. Estos son puestos ambulantes donde los panaderos locales exponen su magia y llenan de aroma las calles alrededor de Términi.

Otra opción es pasar por alguna panadería de la zona donde podés encontrar una gran variedad de auténticas exquisiteces italianas.

¿Querés aprender a cocinar como un verdadero italiano? ¡Estás en la ciudad indicada! Reservá una clase de cocina para aprender a hacer pasta fresca en el centro de Roma. Hacé clic acá para ver más detalles.

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 4 – Mañana

Seguimos viendo iglesias. Pero no cualquier iglesia.

Visitá la Basílica Santa María Maggiore

Esta icónica iglesia romana está considerada la primera y mayor iglesia dedicada a la Virgen María, y es por eso lleva el mote de “la maggiore“, ya que ella es la que se destaca de las otras 26 que también la conmemoran en la ciudad.

Los romanos aseguran que fue la misma Virgen la que eligió el lugar haciendo caer una potente tormenta de nieve en pleno verano. Es por esta razón que también se la llamó Santa María de las Nieves.

A pesar de haber sufrido múltiples reformas, aún es posible ver fragmentos originales del piso de mármol de la época medieval.

Su techo es de oro traído de América; además se pueden ver reliquias del pesebre, la tumba de Bernini y el campanario medieval: uno de los más altos de toda Roma.

Está ubicada en Piazza de la Santa María Maggiore, se encuentra abierta de 7 a 19 horas y la entrada es gratuita.

¿Querés calcular cuánto te va a salir tu viaje? Hace clic acá para leer nuestro artículo “Cuánto sale un viaje a Italia”.

 

Seguí admirando el arte de Miguel Ángel en San Pietro in Vincoli

Roma (y toda Italia básicamente) es sinónimo de Miguel Ángel. Este artista no solo plasmó su talento en obras famosas como la Capilla Sixtina o La Piedad, sino en detalles que se esconden en toda la ciudad.

Uno de esos detalles tiene un tamaño un poco considerable, sin embargo. Estamos hablando del Moisés que se encuentra en la iglesia San Pietro in Vincoli.

La majestuosa estatua tiene más de 200 centímetros de alto y corona la tumba de Julio II junto con unas 40 estatuas más.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Algo particular de esta figura es que Moisés está representado con cuernos. Esto se debe a un error en la traducción de la Biblia en ese momento, donde se reemplazó la palabra “rayos de luz” (que emanaban del rostro de Moisés) por “cuernos”.

Miguel Ángel pensaba que el Moisés era su creación con mayor realismo. La leyenda cuenta que, al acabarlo, el artista golpeó la rodilla derecha de la estatua y le dijo “¿por qué no me hablas?”, sintiendo que la única cosa que faltaba por extraer del mármol era la propia vida.

Es así que hoy en día en la rodilla de la figura se puede ver la marca que dejó su creador.

Perdete en las callecitas de Monti

Trastevere se suele llevar los premios si se trata de callecitas intrincadas.

Pero no tenés que ir tan lejos como para perderte en Roma: Monti también tiene lo suyo.

Cafés, balcones, negocios de ropa vintage y diseño, heladerías y trattorias.

Este barrio que se encuentra detrás de la imponente Via dei Fiori Imperiali esconde muchos secretos: tomate un rato de tu mañana para descubrirlos.

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 4 – Almuerzo

Desde Monti, caminá al sur cruzando el Parco del Colle Oppio en dirección al Coliseo. En la parada del mismo nombre, tomate el tranvía 3 u 8 hacia el Circo Massimo.

Hacé un picnic en el Circo Massimo

Este es hoy en día un enorme rectángulo en el medio de la ciudad que sirve para eventos y festivales. Y es también un lugar perfecto donde comer algo y descansar antes de seguir el recorrido.

Es de acceso completamente libre y gratuito y hasta es posible que te cruces con algún festejo o con romanos paseando por él.

Pero en épocas romanas este era un estadio para carreras de carros. Bajá a su centro e intentá imaginarte lo que debe haber sido en los años del Imperio.

Durante nuestra visita, tuvimos la suerte de caer en Roma el 21 de abril, día del nacimiento de la ciudad.

Por esa razón, pudimos ver acá una enorme recreación de las épocas del Imperio, con personajes, disfraces y decorados representando la época.

Algo un toque bizarro que nos permitió sacar algunas de nuestras fotos favoritas del viaje…

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 4 – Tarde

Después de descansar en el Circo Massimo, seguí tu camino hacia el Jardín de los Naranjos.

Descubrí una de las vistas secretas de Roma

Si hay un lugar donde alejarse de los turistas y meterse en el costado menos visitado de la ciudad, es este. El Jardín de los Naranjos es tranquilo, un oasis en pleno caos. Y con unas vistas privilegiadas de Roma.

Sin embargo, la mejor vista de todas está a unas pocas cuadras de acá, en la Piazza dei Cavalieri di Malta, donde se encuentra el edificio de la Orden de Malta.

El edificio se encuentra cerrado al público, pero no es necesario entrar: con solo mirar por su cerradura verás, enmarcada entre los árboles del patio, a la hermosa cúpula de San Pedro.

Ahora el desafío es lograr enfocar la cámara para sacar una buena foto por este agujerito…

Probá tu honestidad en la Boca de la Verdad

Bordeando el Tiber por la Lungotevere Aventino vas a llegar a la Iglesia de Santa Maria en Cosmedin. 

Esta iglesia no tiene demasiado en especial, pero su marca registrada es la famosa Boca della Veritá que se encuentra en su entrada.

Se cree que esta icónica máscara de mármol en algún momento sirvió de fuente o desagüe de la ciudad.

La leyenda cuenta que quién sea mentiroso perderá la mano al introducirla en la boca de la máscara, de ahí el porqué de su nombre.

Probablemente veas una larga cola de turistas introduciendo sus manos en la boca y probando su suerte. Podés probar también la tuya (si estás dispuesto a perder una buena media hora en la cola).

Paseá por el Tíber

Este río cruza todo Roma y es una parte insoslayable de la identidad de la capital. 

Después de recorrer los puntos anteriores, tomate un rato para caminar por sus orillas y apreciar los hermosos puentes que la cruzan, cada uno con su propia personalidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el medio vas a encontrar la Isola Tiberina, un pequeño islote que tiene solo unos 300 metros de largo. Hoy en día aún funciona ahí un hospital fundado en el siglo XVI.

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 4 – Cena

¡Terminá tu día con más comida italiana!

Comé una típica lasagna

En la zona de Términi es muy fácil conseguir lugares para comer, pero no son siempre agradables o baratos (o ambos).

Casi por casualidad, y después de buscar bastante, descubrimos Amedeo Ristorante donde la relación calidad-precio es bastante adecuada y la comida muy rica.

Nuestra recomendación es la lasagna al ragú, ¡que nos encantó!

¿Querés seguir descubriendo los sabores de la capital italiana? Este recorrido gastronómico te lleva a probar los mejores 10 sabores de Roma. Hacé clic acá para ver más detalles.

Qué hacer en Roma en 4 días: Día 4 – Noche

¡La noche de Roma es tan interesante como el día!

Disfrutá de un espectáculo nocturno

Si querés disfrutar de una salida entretenida, podés ir al teatro, la ópera o disfrutar de un clásico partido de la Roma.

Para los que busquen inspiración, ¡haciendo clic acá hay una lista de eventos nocturnos para pasarla más que bien!

¿Dónde me hospedo en Roma?

Para decidir donde hospedarse en una ciudad es siempre necesario tener en cuenta varios factores, como precio, comodidad y cercanía con lo que queremos visitar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si tu idea es hacer un recorrido como este, te podemos recomendar hospedajes en los siguientes barrios:

  • Monti: barrio cerca de las atracciones principales, pero con personalidad propia. Hospedaje recomendado: Genova Guest House.
  • Sant’ Angelo: el barrio del ghetto judío es uno de los más cautivadores de Roma. Hospedaje recomendado: Il Tempio della Capitale.
  • Ponte: no tiene muchas atracciones turísticas, pero está cerca de casi todas. Hospedaje recomendado: Domizio Suite Apartmente.
  • Esquilino: para los que quieran algo práctico, no hay nada como estar cerca de Términi. Hospedaje recomendado: Maison Dali Guesthouse.
  • Prati: para los que quieran ver el Vaticano, no hay mejor opción que esta. Hospedaje recomendado: Prati House.

Si querés saber por qué elegimos esos barrios y ver más opciones de hospedaje en cada uno, te sugerimos que leas nuestra guía completa de “Dónde hospedarse en Roma”.

¿Qué transporte utilizo para este itinerario?

Los tranvías 8 y 3 son los que más recorren el centro. El primero va desde la parada de Largo di Torre Argentina hasta Trastevere y es, un nuestra opinión, el más práctico de todos. Haciendo clic acá podés ver un mapa con todas las líneas de tranvía de Roma.

No somos muy amantes del bus por lo que no lo usamos demasiado en Roma, pero sí es cierto que las líneas de autobús romanas llegan prácticamente a todos lados. Eso sí: hay tantos que es fácil marearse un poco. Haciendo clic acá podés ver un mapa con todas las líneas de bus del centro de la ciudad.

Lamentablemente, el metro de Roma es uno de los más limitados de Europa: solo tiene 3 líneas que prácticamente no llegan al centro. Sin embargo, son prácticas para algunas paradas como el Coliseo o la estación de Términi. Haciendo clic acá podés ver un mapa con todas las líneas de metro, tren y tranvía de la ciudad.

Para acercarte al centro desde el aeropuerto Fiumicino y para otras paradas en las afueras de Roma, el transporte más sencillo de usar es el tren. Hay servicios frecuentes y de muy buena calidad. En el mapa anterior podés ver las líneas (la FL-1 y la Leonardo Express son las que te llevan al aeropuerto).

Si preferís reservar un traslado privado desde Fiumicino hasta tu hotel, hay opciones a partir de los 14 . Hacé clic acá para ver más detalles.


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