Estados Unidos es tan vasto que casi todo lo que se diga de él es posible que sea cierto, y que lo opuesto sea probablemente igual de cierto.

 

James T. Farrell

Pocas naciones son tan contradictorias y contrapuestas como esta: amada y odiada de igual manera, no hay grises cuando se trata de Estados Unidos.

No escapamos a esto: si bien crecimos viendo sus películas y programas de T.V., leyendo sus libros y escuchando su música, este es un país que no estaba muy alto en nuestra lista de destinos pendientes.

Ni bien llegamos desde Canadá sucedió lo que más temíamos: stickers pro-armas, anti-aborto, y en apoyo a ya saben quién. Creímos que habíamos tomado la decisión incorrecta: ¿qué hacíamos acá?

Pero por suerte, Estados Unidos nos tenía más cosas preparadas: ciudades modernas, con gente amable y cálida, donde nos sentimos bienvenidos y descubrimos la razón por la que tantas personas aman este país.

Párrafo aparte merecen los paisajes: la naturaleza cobra otra forma en Estados Unidos, una que ciertamente jamás habíamos visto. Y eso que solo nos acotamos a una de sus costas.

Estados Unidos es contradictoria, así es. Pero teniéndole paciencia, como viajero, se le puede encontrar el lado que vale la pena.