Guía completa para elegir el mejor vehículo para viajar por la ruta Panamericana

Va a ser tu casa y tus ruedas durante toda esta travesía. Es por eso que elegir el mejor vehículo para viajar por la ruta Panamericana no es tarea sencilla.

Sin lugar a duda, fue lo que más tiempo (¡y dinero!) nos llevó en la preparación de este viaje, y, como sabemos lo complicado que se puede tornar, queremos ayudarte con nuestra experiencia para que se te haga más fácil elegir el tuyo.

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Hay muchísimas variables a tener en cuenta a la hora de elegir el mejor vehículo para viajar por la ruta Panamericana, y acá vamos a hacer un repaso por cada una, con sus ventajas y desventajas.

Además, hacemos un análisis comparativo entre las diferentes opciones de vehículos que hay para viajar y te contamos cuál elegimos nosotros y por qué.

¡Esperamos que para cuando termines de leer este artículo estés un poco más encaminado en tu elección del mejor vehículo para viajar por este increíble trayecto!

 

¿Querés más información para viajar por la Panamericana? Visitá nuestra página dedicada a esta mítica ruta.

 

Índice

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1. Presupuesto

Empezamos por el factor determinante (lamentablemente) en todo viaje: el dinero.

Acá, creemos, hay 3 preguntas que tenés que hacerte:

 

a. ¿Cuánto del presupuesto de mi viaje puedo dedicar a comprar un vehículo?

Esto es lo primero que deberás analizar al momento de elegir tu vehículo, y nuestro consejo es: no “amarretear”. 

Ojo: esto no quiere decir que para tener el mejor vehículo para viajar haya que tener una millonada. Para nada. 

Nosotros mismos no teníamos un presupuesto enorme ni un último modelo, y hemos conocido a viajeros con una infinidad de vehículos diferentes haciendo este viaje.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el vehículo es el protagonista del viaje: va a ser tu casa y tus ruedas durante vaya uno a saber cuánto tiempo.

Nuestro cálculo personal es entonces dedicar al vehículo entre un 40 y 50% de tu presupuesto inicial. Puede que parezca mucho, pero, en nuestra opinión, vale la pena.

Ya más tarde vas a poder generar más ingresos (¡sí, se puede!) y recuperar lo invertido (además de que el vehículo ya es una inversión de por sí).

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b. ¿Cuánto dinero necesito para dejarlo en buen estado?

Bien, ya tenés elegido tu presupuesto para comprar tu vehículo. ¿Y ahora?

Para nosotros, dedicarle algo más de dinero y tiempo (y cariño) antes de salir es siempre una buena sugerencia. Todo lo que puedas solucionar y mejorar antes del viaje te va a ahorrar mucho después.

Con esto simplemente queremos decir que no te sientas mal si tenés que visitar al mecánico varias veces antes de arrancar, o si retrasás el viaje para hacer algunos ajustes finales. Esto te aseguramos que lo vas a agradecer luego.

Hay muchos viajeros que toman la postura de gastar lo menos posible en el vehículo y dedicar el presupuesto principal para viajar. En nuestra humilde opinión, esto al final termina saliendo más caro.

Un vehículo en malas condiciones implica más visitas al taller durante el viaje (que en muchos países no es nada barato), repuestos, y ni hablar de dolores de cabeza.

Punto aparte merece la seguridad: ¿es más barato salir sin hacerle nada al vehículo si no está en perfectas condiciones? Seguro que sí. Ahora: ¿por qué querrías arriesgar tu vida y la de los demás con tal de ahorrar un poco?

En fin, este es un tema controversial en el mundo de los viajes, y claro que hay defensores de la postura “este viaje se puede hacer en cualquier vehículo”. Opinamos igual, siempre y cuando no pongas en peligro tu vida ni la de nadie más.

Por eso: viajá en el vehículo que quieras y que puedas pagar. Pero asegurate de hacerle un chequeo exhaustivo en el taller antes de salir, por vos y por el resto.

Algunas de las cosas a chequear o reemplazar en tu vehículo antes del viaje son:

  • fluidos
  • filtros
  • frenos
  • correas
  • mangueras
  • batería
  • alternador
  • amortiguadores
  • neumáticos

 

¿Comenzás o terminás tu recorrido en el norte? Hacé clic acá para ver todas nuestras guías de Canadá.

 

c. ¿Cuánto dinero me va a costar mantenerlo durante el viaje?

Tercer punto a tener en cuenta y no menor.

Al momento de calcular el precio de un vehículo, también es útil pensar en los gastos a largo plazo.

Por ejemplo, una vez conocimos a unos viajeros que compraron un motorhome usado a muy buen precio, pero que, meses después, calculando lo que les gastaba el motor V8 en gasolina, se querían matar.

Hay varios factores que hay que considerar con respecto a esto (muchos de los cuales analizamos debajo en más detalle):

  • motor: ¿es un motor que es costoso de reparar en caso de que se rompa?
  • repuestos: ¿los repuestos son fáciles de conseguir/se consiguen a buen precio en cualquier lado?
  • combustible: ¿cuánto gasta el vehículo en combustible?
  • peajes: ¿cuántos ejes tiene? (recordá que pagás más por peaje cuantos más ejes tengas)
  • tamaño: ¿cuánto mide? (cálculo necesario si tenés que cruzarlo en barco)

Antes de comprar tu vehículo, entonces, considerá todos estos puntos para saber si mantenerlo te va a salir o no una fortuna.

Imagen cortesía de @ohlavan

 

2. Disponibilidad

Segundo gran factor a analizar al momento de elegir tu vehículo para viajar por la Panamericana.

Acá hay otras 3 preguntas que debés hacerte:

 

a. ¿Qué autos hay disponibles en donde vivo?

Esto es un gran determinante a la hora de elegir tu vehículo.

En nuestro caso, que somos argentinos, una alternativa era ir hasta Argentina y comprar algo allá. 

¿La ventaja? Nos quedaba un vehículo patentado en Argentina, que quizás podíamos enviar de vuelta y revender más adelante.

¿La desventaja? En Argentina no hay muchas alternativas de vehículos preparados para viajar (como nosotros lo queríamos) y comprar algo implicaba mucho dinero en dejarlo listo para el viaje.

Para los que vivan en Argentina y cuenten con presupuesto, y sobre todo tiempo, lo mejor es comprar alguna camioneta e ir acondicionándola de a poco para el viaje (agregando muebles, cama, cocina, etcétera).

Para nosotros, que no teníamos tiempo de hacer esto, la mejor alternativa fue ir hasta Canadá (desde Inglaterra) y comprar algo ahí.

Es importante, entonces, chequear el mercado y ver qué vehículos hay disponibles dentro del presupuesto que tenemos. Quizás, incluso, ya tenés una camioneta y solo hace falta acondicionarla un poco para salir a la ruta.

De la manera que sea, intentá hacer un presupuesto aproximado antes de aventurarte en la compra para saber si te conviene esto o comprarla en otro lado.

Imagen cortesía de @viviendo_el_tiempo

 

b. ¿Me conviene comprarlo en otra parte?

Esto nos lleva al siguiente punto, y algo que mucha gente se olvida de considerar: ¿qué tal si compro el vehículo en otro lado?

Suele haber muchas dudas sobre cómo es comprar un vehículo afuera siendo extranjero, cómo son los trámites, etcétera.

En nuestra experiencia (y en base a lo que nos han contado otros viajeros), esto es un proceso más que sencillo, especialmente si lo hacés en Canadá o Estados Unidos.

¿Cuál es la ventaja de esto? Hay mucha más variedad de vehículos ya preparados para viajar y mejores precios. Además, si te falta algo para acondicionarlo, es muy sencillo encontrar repuestos y equipamiento para campers o motorhomes.

¿Y como desventaja? Comprar el vehículo en Estados Unidos o Canadá implica hacer el viaje de otra forma, y tener en cuenta temas como visas, pasajes y alojamiento mientras lo elegís.

Otra opción es también comprarlo en países como Chile, Panamá o Costa Rica (dependiendo cómo quieras hacer el viaje) a otros viajeros que estén terminando el viaje.

¿Cómo funciona esto? Básicamente, muchos viajeros (como fue en nuestro caso) compran un vehículo solo para hacer el viaje y al terminarlo lo venden.

Es así que es posible transferir el vehículo fuera del territorio donde se compró a través de un poder especial que te permite viajar por donde sea, cruzar fronteras y luego registrar el vehículo a tu nombre (generalmente se hace al llegar al país donde los viajeros anteriores lo compraron originalmente).

Para los vehículos estadounidenses, incluso, es aún más sencillo, ya que se puede hacer una transferencia real a tu nombre incluso a distancia (hay gestores que se ocupan de hacerlo), lo que te evita tener que ir hasta allá.

¿Cuál es el punto a favor de esto? Principalmente, que podés comprar un vehículo estadounidense o canadiense en buen estado, a buen precio (generalmente los viajeros están apurados por venderlo por lo que los precios son bajos) sin tener que viajar a Estados Unidos o Canadá de entrada.

En fin, y como verás hay varias opciones aparte de comprar directamente el vehículo donde vivís. Y aún falta un factor más a considerar.

 

c. ¿Qué posibilidades tengo de revenderlo/quedármelo al final del viaje?

Este es otro punto clave, y algo que nos hubiera gustado considerar mejor antes de comprar nuestro vehículo.

¿Por qué? Porque, básicamente, ingresar como nacional un vehículo comprado en el extranjero a tu propio país es una tarea casi imposible (en la mayoría de los casos).

Esto se debe a las leyes aduaneras y de importación, y para evitar el ingreso de vehículos extranjeros al territorio nacional (en Argentina hay una excepción, pero es solo para aquellos que hayan fijado residencia en el exterior y comprado un vehículo durante su estancia allá).

Para los que compren un vehículo patentado en otro país, entonces, hay que también considerar qué es lo que querés hacer con el vehículo al terminar el viaje.

Si lo vas a querer tener de vuelta en tu país, lo mejor es comprarlo ahí. Es decir, si querés usar el vehículo en Argentina más adelante, compralo allá.

Ahora, si no te interesa esto, y solo querés comprar un vehículo para hacer el viaje y venderlo al final, la opción de comprarlo en otro país es más que viable, ya que entonces podés venderlo al terminar tu viaje (a través de un poder especial a otros viajeros o haciendo una transferencia si el vehículo es estadounidense).

 

¿Querés más inspiración para viajar por la Panamericana? Hacé clic acá para ver nuestras 10 razones para recorrer esta ruta mítica.

 

Imagen cortesía de @d_bus_life – Living to see

 

3. Motor

El gran tema gran a la hora de elegir un vehículo para viajar.

No somos expertos en motores, ni mucho menos. Es por eso que preguntamos y leímos mucho en Internet antes de elegir nuestro vehículo en cuanto a esto.

Creemos que, desde el punto de vista de principiantes en temas de mecánica, hay 2 grandes preguntas que hacerse en este punto:

 

a. ¿Es un motor confiable?

Para nosotros, la clave está en esto: cuanto más confiable sea el motor, menos posibilidades hay de que se rompa. Sencillo, ¿no?

Bueno, ojalá todo fuera tan simple. En temas de mecánica, y más cuando uno no entiende, nada es tan así.

Es por eso que, en nuestra opinión, lo mejor es asesorarse, preguntar e investigar todo lo posible antes de comprar un vehículo para viajar (de la misma manera que lo harías con cualquier otro auto).

Empezá por leer en Internet acerca de los vehículos que tengas en mente: buscá en foros, en grupos de Facebook, en páginas especializadas. ¿Qué problemas suele tener? ¿Son cosas graves o problemas fácilmente solucionables?

Después, asesorate “en el mundo real” con un mecánico o con algún conocido que sepa del tema. Interiorizate en el tema de la mecánica del motor que estés interesado en comprar y aprendé todo lo que puedas sobre su funcionamiento.

A ver: no tenés que hacer un máster para saber solucionar absolutamente todo. Simplemente, informate para saber si estás por comprar un motor que sirve o algo que te va a volver loco en el camino.

Obviamente, no existe el motor perfecto y siempre suele romperse algo en algún momento. El punto está en evitarlo lo mayor posible.

 

b. Si se rompe, ¿es un motor sencillo de reparar?

Esto nos lleva a la segunda cuestión: si se rompe (y es posible que así sea), ¿voy a poder arreglarlo fácilmente?

En nuestra opinión, acá está el gran tema. Hay motores que se rompen, es cierto. Ahora, hay también motores que cuando esto sucede no implican mayores esfuerzos.

Un ejemplo es el caso de las kombis. No hemos conocido viajero en kombi que no haya tenido problemas en algún momento del viaje.

Sin embargo, cuentan con una gran ventaja: se pueden arreglar sin muchas vueltas, los repuestos son fáciles de conseguir y, debido a la enorme popularidad de estos vehículos, es muy sencillo encontrar a alguien que sepa llevar a cabo la reparación en casi todos los países del camino.

Por otro lado, hay marcas que son prácticamente inexistentes en otros países, por lo que conseguir repuestos se puede convertir en una gran odisea. Este puede ser el caso de algunos autos franceses o norteamericanos, por ejemplo.

Para nosotros, el tema del motor fue clave a la hora de elegir nuestro vehículo para viajar: no sabemos absolutamente nada de mecánica, y queríamos evitar tener que andar haciendo arreglos en el camino.

Por suerte, elegimos bien: podemos decir con orgullo que en 1 año y medio de viaje y con más de 25.000 kilómetros de viaje no tuvimos que ir al mecánico de urgencia ni una sola vez.

¿Qué motor elegimos? ¡Te lo contamos al final del artículo!

 

Hacé clic acá para ver nuestras entrevistas a amigos viajeros por la Panamericana e inspirar tu viaje.

 

Imagen cortesía de @ohlavan

 

4. Combustible

El siguiente tema a considerar en cuanto a elegir el mejor vehículo para viajar es el combustible. 

Esto va a tener un impacto no solo en tu presupuesto, sino en el funcionamiento general de tu vehículo y tu viaje.

Analizamos acá, comparativamente, las 2 alternativas más comunes, gasolina y diesel.

Dejamos de lado el GNC, ya que nos han dicho que en muchos países es complicado conseguir dónde cargar o que tengan los picos adaptadores necesarios para hacerlo.

 

Gasolina

Diésel

Durabilidad

Los motores a gasolina necesita una mezcla de aire y gasolina para generar la explosión que ocurre dentro de los pistones, lo que causa mayor desgaste a sus partes y se traduce en menor durabilidad.

El proceso de combustión de un motor diésel es por compresión de aire. Esto significa menos desgaste y más aguante de kilometraje en comparación a su par de gasolina.

Fiabilidad

Los motores a gasolina suelen ser más complejos, lo que se significa mayores revisiones. Sin embargo, estas suelen ser menos costosas que las de un motor diésel.

No hay bujías, cables, rotores, distribuidor, por lo que son motores sencillos y que requieren menos mantenimiento, aunque cuando se rompen, repararlos suele ser más costoso que para los motores a gasolina.

Consumo

Para alcanzar un mayor torque (facilidad con la que el motor puede mover el vehículo) requieren quemar más combustible.

Pueden alcanzar un mayor torque aún con un nivel bajo de revoluciones por minuto, lo que reduce el uso de combustible.

Ruido

Suelen ser más silenciosos que los motores a diésel.

Son más ruidosos.

Peso

Más livianos.

Más pesados.

Potencia

Mayor potencia (aceleración), pero menor torque.

Menor potencia, pero mayor torque (mejor para cargas pesadas).

Disponibilidad

Se consigue fácilmente en toda el recorrido. Puede ser difícil encontrar buen octanaje en Bolivia.

Se consigue fácilmente en toda el recorrido. En algunas zonas puede ser difícil encontrar diésel de alto grado para motores más nuevos.

Cambio de aceite

Cada 7000 a 10000 km (puede variar según el motor).

Cada 5000 a 7000 km (puede variar según el motor).

Precio

Los vehículos a gasolina suelen ser más baratos que los que funcionan a diésel.

Los vehículos a diésel suelen ser más costosos que los que funcionan a gasolina.

Como podés ver, a rasgos generales, el motor diésel es el que parece tener más ventajas para hacer un viaje de este tipo, sobre todo cuando se llevan grandes cargas.

Sin embargo, esto no significa que un motor a gasolina no sirva. De hecho, nuestra camioneta era a gasolina y no tuvimos ningún problema en el camino.

Un vez más, es cuestión de poner en la balanza qué preferís tener, qué podés comprar o incluso ya tenés y ver cómo hacerlo funcionar para el viaje.

Imagen cortesía de @kombicontinental

 

5. Comodidades

Este siguiente análisis es probablemente el más personal de todos.

Cada viajero que cruzás en el camino tiene una personalidad distinta y, por lo tanto, busca más o menos comodidades a la hora de armar su viaje.

Es por esta razón que las alternativas en este caso son muchísimas, y van a depender exclusivamente de lo que vos sientas que necesitás.

Hacemos acá un repaso por las 3 principales:

 

a. Dormir

Principal razón para viajar en tu vehículo, ¿verdad?

Tener donde dormir todas las noches implica un enorme ahorro en este viaje, aunque el cómo es un tema a desglosar.

Hay vehículos donde la cama es un sillón durante el día y hay que armarla, otros viajeros que viajan con carpa, y otros con las mejores camas que hemos visto (¡incluso comparándolas con la que tendríamos en una casa!).

En nuestro caso, buscábamos que la cama pudiera estar armada todo el día, cosa de no tener que armarla y desarmarla cada mañana y noche.

Para eso, la opción de la cama sobre la cabina que tienen los motorhomes o los cámpers es la mejor. También hemos visto conversiones de Sprinters con camas muy amplias.

Si esto no es una prioridad y solo buscas una almohada para apoyar la cabeza por las noches, las opciones son mayores: vans más pequeñas, cajas de camioneta con cerramientos o incluso autos donde se pueden sacar los asientos traseros para dormir.

Hacete todas estas preguntas: ¿Cuántas personas vamos a viajar? ¿Querés dormir todos los días en tu vehículo? ¿O preferís quedarte en un hostal/hotel/carpa de vez en cuando? ¿Querés una cama súper cómoda o algo sencillo para descansar? ¿Te molesta tener que armar y desarmar la cama? ¿O te da lo mismo?

 

b. Cocina

Segundo punto de las comodidades, y al que ningún viajero con presupuesto escapa.

Por suerte, la cocina es lo más fácil de tener: no hace falta más que una pequeña hornalla y una conexión de gas, y ya está.

Si querés ir a lo básico por falta de espacio, te recomendamos tener una cocina portátil de una hornalla. Son fácilmente transportables y se usan con pequeñas garrafas o cartuchos de gas que se consiguen en casi todos lados.

Para los que quieran algo más completo, lo mejor es hacer una instalación de gas (o comprar algo que ya lo tenga) y de agua para poder lavar los platos.

En nuestro caso, usamos muchísimo la cocina para ahorrar durante el viaje. Y como nos encanta comer bien elegimos un vehículo con una cocina amplia, con gas, agua y bastante espacio para almacenamiento.

Una buena opción para los que se estén armando su vehículo en una van es también organizar la cocina debajo de la cama y desplegarla al abrir la puerta trasera, algo que hemos visto mucho durante el viaje.

En fin, las opciones acá también varían y van a depender de lo que estés buscando.

Hay también que destacar que comer en la calle es muy barato en algunos países, como México y El Salvador, por ejemplo. Aunque probablemente agradezcas mucho tener cómo cocinar en países más costosos como Costa Rica o Canadá.

Imagen cortesía de @d_bus_life  Living to see

¿Cómo es viajar por la Panamericana? ¡Acá te contamos 7 verdades que nadie dice!

 

c. Baño

El baño es uno de los puntos de mayor divergencia y debate dentro de los viajeros.

Para algunos es esencial, mientras que para otros es algo completamente prescindible.

Incluso dentro de los que lo tienen, las opciones son de lo más variadas: ducha interna o externa, inodoro con tanque o con casette…

En nuestro caso, tener un baño y una ducha eran condiciones esenciales para hacer este viaje: ¡no podríamos estar sin nuestra amada ducha después de un largo día de playa!

Obviamente hay muchos viajeros que no piensan igual, aunque, para nuestro gusto, agrega un tema más que resolver: hay hacer más paradas para ir al baño y buscar donde bañarse, algo por lo que no queríamos tener que preocuparnos.

Una vez más, una decisión personal y que va de acuerdo a lo que cada uno quiera.

 

6. Tracción

La tracción va a depender exclusivamente del tipo de viaje que hagas.

¿Querés hacer un viaje medianamente convencional y transitar por algunos caminos alternativos pero en buen estado? Sinceramente, con un 2X4 prácticamente vas a poder llegar a todos lados.

Ahora, si lo tuyo es la aventura y tu idea es adentrarte en rutas menos transitadas, arena, pantanos y ríos, entonces considerá comprarte un vehículo 4X4.

Todos los viajeros que hemos conocido con 4X4 nos han admitido que no lo usaban demasiado, aunque sí les permitía meterse en algunos caminos más aventureros de vez en cuando.

Sinceramente, nosotros con una tracción 2X4 no nos hemos arrepentido. Es cierto que hay caminos en ciertas zonas (algunas playas de Costa Rica y Baja California se nos vienen a la mente) que ameritan un 4X4, pero siempre suele haber alternativas o paradas cercanas similares.

O, de última, siempre se puede dejar el vehículo y acercarse con otro viajero o en bus. Aunque, obviamente, si lo que querés es ir a pasar unos días a algún lugar alejado con tu hogar a cuestas ahí sí necesitás la doble tracción.

Pensá cómo querés viajar y ya tenés la respuesta a este punto.

Una cosa que sí podemos destacar es que, por más que no vayas a comprar un vehículo 4X4 sí busques algo alto.

Esto es completamente esencial en nuestra opinión debido al mal estado de muchos de los caminos: tener un vehículo de cierta altura va a evitar que toque debajo y que se rompa de esta manera.

Imagen cortesía de @einmalrundum – Einmalrundum

 

7. Tamaño

El tamaño del vehículo no es cosa menor: no es lo mismo viajar en un Unimog que en un Fiat 500.

En la ruta te vas a encontrar con vehículos de los más diversos tamaños: va a haber días en que el tuyo sea el más pequeño, y otras en las que te vas a sentir el gigante del camping.

Analizamos acá las ventajas y desventajas de cada tamaño:

 

Vehículo grande

Vehículo pequeño

Ventaja 1

Almacenamiento: En un camper o motorhome grande es probable que puedas tener todo lo que necesitás (y más) para tu viaje.

Combustible: viajar en un vehículo pequeño suele significar un menor gasto de combustible.

Ventaja 2

Comodidades: el vehículo grande te permite tener un baño y una cocina amplias.

Notoriedad: el vehículo pequeño suele pasar más desapercibido, lo que puede significar mayor seguridad.

Ventaja 3

Cama: el vehículo grande suele incluir una cama más amplia y cómoda y separada de un espacio donde sentarse.

Manejo: el vehículo pequeño se puede manejar prácticamente en todos lados, incluso ciudades y zonas urbanas.

Desventaja 1

Combustible: los vehículos más grandes suelen ser menos económicos en este aspecto.

Espacio: el vehículo pequeño implica menos espacio de almacenamiento.

Desventaja 2

Notoriedad: un vehículo grande llama más la atención, algo no muy deseado en temas de seguridad.

Comodidades: la cocina es necesariamente más pequeña. Es más difícil que incluya un baño.

Desventaja 3

Manejo: conducir un vehículo grande implica más maniobras y suele ser complicado en ciudades y zonas urbanas.

Cama: la cama suele oficiar también de sillón, por lo que es necesario armarla y desarmarla diariamente.

Además, si tu viaje va a incluir el cruce Colombia-Panamá (o viceversa) es importante tener en cuenta que los vehículos de más de 2,6 metros de altura no entran en un container, por lo que hay que enviarlos por el sistema ro-ro, que se cobra por metro cúbico (para nada barato).

En este caso, los vehículos grandes pierden varios puntos y no sirven para los que tengan un presupuesto acotado, aunque sí son una buena alternativa si querés acotar el viaje a solo Sudamérica o Norteamérica/Centroamérica.

 

¿Cuáles son las mejores rutas de la Panamericana? Acá te contamos nuestras favoritas. 

 

8. Comparativa de vehículos

Después de analizar todos estos puntos, vamos a hacer un repaso por los vehículos que más comúnmente se ven por la ruta, junto con los puntos a favor y en contra de cada uno.

Esto no es obviamente una lista exhaustiva, sino más bien los vehículos que hemos visto nosotros y lo que nos han contado otros viajeros de sus experiencias.

 

Vehículo

Espacio

Comodidades

Manejo

Disponibilidad

Precio

Camioneta + camper

Muchas opciones de camionetas, se puede elegir 4X4.

Espacio amplio de esparcimiento y almacenamiento.

Suelen incluir baño y cocina completos; no es necesario armar/desarmar la cama.

Gran tamaño para manejar, poca estabilidad, difícil de manejar, aunque sirven para caminos más complicados. Se puede dejar el camper estacionado para moverse más fácil.

No hay mucha disponibilidad en Argentina, suele ser necesario viajar a EE.UU./Canadá a comprarlo.

No es de las opciones más económicas, pueden gastar mucho combustible y es caro cruzarlo en barco.

Motorhome clase C

Los más accesibles suelen ser de los 80/90, por lo que hay que buscar que estén en buen estado.

Espacio amplio.

Cama instalada, cocina y baño completos.

Son grandes y difíciles de maniobrar y estacionar. Es necesario que sean altas para algunos caminos.

No hay demasiadas en Argentina o son muy caras o viejas, conviene viajar a comprarlas en otra parte.

Dependiendo el motor, pueden gastar mucho. Las opciones más grandes son costosas de transportar en barco.

Motorhome clase B o utilitario pequeño convertido

Hay muchas opciones y de varios tipos de motor y combustible.

No son las más espaciosas, aunque depende del modelo.

Algunas son más amplias y cómodas, pero la mayoría incluye cama plegable y cocina, sin baño. Se puede hacer una ducha externa.

Son fáciles de manejar aunque no suelen estar muy elevadas para los caminos en mal estado.

Es fácil comprar un utilitario en Argentina y acondicionarlo. Los clase B, más amplios, se consiguen en EE.UU.

Suelen gastar menos que un motorhome y por su tamaño es más barato cruzarlas en barco.

Auto normal

Infinidad de modelos, años y motores.

Muy limitado. Hay que dormir en hostales o quitar los asientos traseros, lo que no es muy cómodo. También se puede llevar carpa.

Muy pocas, aunque se puede llevar una cocina portátil.

Son fáciles de manejar y por lo general más veloces, aunque no lo mejor para caminos en mal estado.

Se puede comprar uno fácilmente en cualquier lado.

Son económicos en cuanto al combustible; entran en un container normal.

Camioneta con cúpula

Al igual que la primera opción, hay muchas opciones y se puede comprar una 4X4.

El espacio está acotado a los asientos y la cúpula en la caja trasera.

No tienen muchas comodidades, aunque se pueden construir con una cocina portátil debajo de la cama y ducha externa.

Son fáciles de manejar y se pueden usar en casi cualquier terreno.

Fáciles de conseguir.

Suelen gastar bastante en combustible, aunque tienen como ventaja que no tienen mucho peso detrás. Suelen entrar en un container.

Kombi

Hay muchos modelos, aunque viejos, por lo que hay que buscar bien y revisarlas antes de salir.

Espacio limitado, pero con espacio para sentarse adentro.

Limitadas, pero entra una cama rebatible y una cocina. La ducha puede ser externa.

Fáciles de manejar, aunque no adaptadas para terrenos en mal estado.

Hay muchas, aunque la gran demanda hace que sean algo difíciles de conseguir en algunos lugares o sean demasiado caras.

No gastan demasiado y entran en un container en un barco.

Camión todo terreno o Unimog

Vehículos todo terreno, motores confiables.

Espacio muy amplio.

Son vehículos grandes a los que se les puede incluir una cama, baño y cocina completas sin problema.

Difíciles de manejar, no se pueden usar en ciudades o calles estrechas. Todo terreno.

Disponibles en Europa principalmente.

Probablemente la opción más cara de todas.

Bus convertido

Vehículos utilitarios, es importante chequear el estado en que están mecánicamente.

Espacio muy amplio.

Se pueden convertir para incluir cama, baño y cocina.

Difíciles de manejar, no aconsejables para calles estrechas o terrenos en muy mal estado.

Se consiguen principalmente en EE.UU.

Suelen ser costosos de comprar y acondicionar; mucho gasto de combustible; la mayoría no entra en un container.

Camioneta + casa rodante

Muchas opciones de camionetas, se puede elegir 4X4.

Espacio amplio de esparcimiento y almacenamiento.

Suelen incluir baño y cocina completos; no es necesario armar/desarmar la cama.

Gran tamaño para manejar, poca estabilidad, difícil de manejar, no se pueden meter en caminos en mal estado. Se puede dejar la casa rodante estacionada para moverse más fácil.

Difíciles de conseguir, hay más opciones en Norteamérica.

Debido al peso que lleva la camioneta, se gasta bastante combustible. Costoso de transportar y se paga mucho peaje por tantos ejes.

Carpa en techo

Muchas opciones de camionetas, se puede elegir 4X4.

Casi nada, solo lo que entre debajo en el vehículo.

Se puede tener una cocina portátil y una ducha externa.

Fáciles de manejar y se pueden conseguir camionetas todo terreno.

No son muy comunes en Argentina, aunque se pueden llegar a comprar online.

Al no haber mucho peso, la camioneta gasta menos que teniendo un camper o casa rodante. Suelen entrar en un container.

Como ven, hay muchísimos factores a tener en cuenta y cada vehículo tiene sus ventajas y desventajas.

Lo que nos lleva a la pregunta en cuestión…

viajar por la panamericana

 

9. ¿Cuál es el mejor vehículo para viajar por la Panamericana?

Nos imaginamos que a esta altura, después de todo este análisis, se habrán dado cuenta que no existe tal cosa como “el mejor vehículo para viajar por la Panamericana”.

Esta ruta es muy larga, con infinitas opciones y maneras de recorrerla. Y a eso, hay que sumarle las subjetividades de cada viajero.

Por eso, en nuestra opinión, el mejor vehículo para viajar por la Panamericana responde a 3 preguntas clave:

  • ¿Qué viaje querés hacer?: ¿Largo, corto, de norte a sur, de sur a norte, por caminos tradicionales, por rutas menos transitadas?
  • ¿Con qué comodidades lo querés hacer?: ¿Con cama, sin cama, con cocina, sin cocina, con baño, sin baño?
  • ¿Cuánto queres gastar?: ¿cuánto querés gastar en el vehículo, en prepararlo y en mantenerlo durante el viaje?

¡Nadie más que vos puede contestar estas preguntas!

Hay que también admitir que para que este viaje sea ideal, uno tendría que tener un vehículo para cada ocasión.

Hemos conocido gente con enormes camionetas camperizadas completamente equipadas que se lamentaban no poder meterse en pueblos de calles angostas.

O viajeros con camionetas pequeñas que les hubiese gustado tener 4X4. Dueños de motorhomes con aire acondicionado y pantallas LED que quisieran poder ir más rápido por la ruta.

Al fin de cuentas, uno tiene que elegir lo que más se adapte a la idea del viaje que soñó durante la mayor parte del tiempo, con lo que le alcance y pueda comprar.

Con el tiempo, te prometemos que vas a aprender a apreciar tu vehículo, con lo bueno y lo malo, y lo vas a considerar como tu más fiel compañero de aventuras.

 

10. ¿Qué vehículo elegimos nosotros?

Y nuestra fiel compañera de aventuras, con lo bueno y lo malo, fue nuestra adorada Toyota Citation, un motorhome modelo 1986 que nos llevó sin problemas más de 25.000 kilómetros de Canadá a Panamá.

¿Y por qué la elegimos? Respondiendo las 3 preguntas del punto anterior:

  • ¿Qué viaje querés hacer?: Nuestra idea era hacer un viaje de duración media (año y medio), de norte a sur. No somos los más aventureros, así que un 4X4 no era prioridad.
  • ¿Con qué comodidades lo querés hacer?: Queríamos que nuestro vehículo fuera nuestro hogar con todas las letras: una cama completa, un espacio donde sentarnos en días de lluvia, cocina y baño completo eran prioridades. Por eso la elección de un motorhome. Un camioneta más cámper era el plan B.
  • ¿Cuánto querés gastar?: Teníamos un presupuesto máximo de US$10.000 para invertir en un vehículo, pero no queríamos que fuera muy gastador durante el viaje. El motor 22RE de 4 cilindros de la Toyota nos permitió acotar el presupuesto de combustible a menos de la mitad que un motorhome de 8 cilindros, además de ser súper confiable y evitarnos visitas al mecánico.

Como ven, contestando las 3 preguntas clave se puede llegar fácilmente a concluir cuál es el mejor vehículo para viajar la Panamericana (para cada uno).

Obviamente, la Toyota no era el vehículo perfecto, pero nos sirvió a nosotros y para el tipo viaje que queríamos hacer, y no nos arrepentimos por un segundo de haberla elegido.

Fue, efectivamente y para nosotros, el mejor vehículo para viajar por la ruta Panamericana.

viajar por la panamericana


 

¿Y ustedes? ¿Cuál es su mejor vehículo para viajar por la Panamericana? ¿Están indecisos entre una y otra opción? ¿Tienen alguna duda? ¡Preguntenos en los comentarios!

 


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mejor vehiculo para viajar por la panamericana
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