Todo lo que necesitas saber antes de viajar a Bélgica

¿Estás planeando un viaje a Bélgica y querés empezar a saber más de tu destino? ¡Acá tenemos para vos un artículo con todo lo que necesitás saber antes de viajar a Bélgica!

Con algunos de nuestros destinos favoritos, como Brujas, Gante, Bruselas o Amberes, Bélgica es uno de nuestros países preferidos en Europa, y uno que, creemos, es una excelente muestra del viejo continente.

Con diferentes regiones, costumbres, platos e incluso idiomas, Bélgica tiene un amplio abanico de opciones para todo tipo de viajero, ¡y estamos completamente seguros de que te va a encantar como a nosotros!

Durante nuestro primer viaje a Europa pasamos casi 2 meses viajando por Bélgica, ¡por eso es que acá te contamos todo lo que necesitás saber antes de tu viaje!

 

¿Querés más información sobre Bélgica? Hacé clic acá para leer todas nuestras guías de Bélgica.

 

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Información básica sobre Bélgica

Población de Bélgica

11,4 millones

Capital y ciudades principales de Bélgica

Bruselas, Amberes, Gante, Brujas, Lovaina, Lieja, Namur, Mons, Ostende

Países limítrofes de Bélgica

Países Bajos, Alemania, Francia, Luxemburgo

Idioma en Bélgica

Flamenco (60% de la población, principalmente en la región de Flandes), francés (35%, Valonia y Bruselas) y alemán (1%).

 

Viajar a Bélgica

 

¿Necesito saber francés o flamenco para viajar a Bélgica?

Bélgica es un país donde se hablan 3 idiomas principalmente: el flamenco (una variedad del neerlandés/holandés) en la zona de Flandes (al norte), el francés en la zona de Valonia y en Bruselas (aunque acá también hay personas que hablan flamenco) y el alemán (al este del país, cerca de la frontera con Alemania).

Sin embargo, no es necesario que hables ninguno de estos 3 idiomas para viajar por Bélgica. La mayoría de los habitantes, y especialmente en el norte y las ciudades más turísticas habla más de un idioma, por lo que es probable que encuentres a alguien con quien comunicarte en inglés o incluso en español en muchos casos.

Si sabés alguno de los idiomas oficiales, te recomendamos solo usarlo en la región donde sea el idioma oficial. Es decir, si vas a Valonia, por ejemplo, es mejor que no hables en flamenco, ya que no está muy bien visto. En Bruselas, si bien el idioma principal es el francés, vas a encontrar muchas personas que hablan neerlandés, e incluso inglés y español.

Brujas, Gante y Amberes se encuentran en la región flamenca, pero, al ser también muy turísticas, es fácil hacerse entender en cualquier idioma o encontrar alguien que te ayude.

Por otra parte, es importante recordar que todas las ciudades tienen nombres oficiales tanto en flamenco como en francés, y muchas veces no son para nada parecidos.

Esta es una lista de las principales ciudades de Bélgica con sus nombres en ambos idiomas:

Bruselas: Brussel en flamenco y Bruxelles en francés

Brujas: Brugge en flamenco y Bruges en francés

Gante: Gent en flamenco y Gand en francés

Amberes: Antwerpen en flamenco y Anvers en francés

Lovaina: Leuven en flamenco y Louvain en francés

Lieja: Luik en flamenco y Liège en francés

Malinas: Mechelen en flamenco y Malines en francés

Namur: Namen en flamenco y Namur en francés

Mons: Bergen en flamenco y Mons en francés

Por otro lado, vas a encontrar que todos los carteles y calles en Bruselas tienen los nombres también en ambos idiomas, así como las estaciones de tren:

Estación Bruselas Norte: Gare du Nord en francés y Noordstation en flamenco.

Estación Bruselas Central: Gare Centrale en francés o Brussel Centraal en flamenco

Estación Bruselas Sur: Gare du Midi en francés o Zuidstation en flamenco

Tené en cuenta estos nombres si viajás en tren para saber adónde llegás o desde dónde te tenés que ir.

 

Moneda y dinero en Bélgica

La moneda en Bélgica es el euro.

Para evitar el uso de las casas de cambio lo más recomendable es tener dinero en una cuenta y sacar euros directamente del cajero.

El uso de tarjetas de débito y crédito es muy amplio y se aceptan prácticamente en todos lados. En casi todos los casos se usan las de chip y las contactless, aunque también suele haber lectores de tarjeta con banda (aunque no siempre).

Siempre es igualmente útil llevar algo de efectivo, especialmente en pueblos pequeños y alejados o en caso de alguna emergencia.

Por otro lado, tené en cuenta que los mercados de pulgas (muy comunes en Bélgica y excelentes lugares para comprar souvenirs) se siguen manejando a la antigua, con efectivo.

Las propinas en Bélgica no son obligatorias ya que el servicio suele venir incluido en la cuenta. Sin embargo, siempre podés dejar algo extra (un par de euros es suficiente) si crees que la atención fue buena.

 

Electricidad en Bélgica

El voltaje en Bélgica es de 230V. Los enchufes son tipo E.

Dependiendo de dónde vengas, puede que sean diferentes a los de tus dispositivos, por lo que siempre es aconsejable llevar un adaptador.

 

Seguridad en Bélgica

Bélgica es un país seguro para viajar.

Como siempre, obviamente, es igualmente necesario tomar ciertas precauciones y cuidar las pertenencias, sobre todo en el transporte público y lugares multitudinarios.

Bruselas tiene algunas zonas no del todo seguras, especialmente las áreas de Molenbeek, Schaarbeek y Anderlecht. En estas partes de la ciudad (que igualmente están algo alejadas) es recomendable tener más precauciones y no andar de noche con objetos valiosos.

A pesar de los ataques terroristas en Bruselas en 2016, este tipo de eventos es aislado y no representa una amenaza concreta para las personas que viajen a Bélgica.

 

Visas para entrar a Bélgica

Al ser parte del espacio Schengen, se puede viajar a Bélgica como turista sin necesidad de una visa durante 90 días con pasaporte de México, Colombia, Argentina, Uruguay, Venezuela, Chile, entre varios otros.

Más información sobre las visas y exenciones para la entrada a Bélgica acá.

 

Viajar a Bélgica

 

¿Cuáles son los requisitos para viajar a Bélgica?

Por más que no necesités una visa para viajar a Bélgica, sí es obligatorio presentar cierta documentación para ingresar al país (o a cualquier miembro de la zona Schengen).

Estos documentos son:

Pasaporte en regla: tu pasaporte debe ser válido por al menos 3 meses después de finalizado tu viaje. Es decir, si tu viaje es hasta el 30 de marzo, tu pasaporte no puede vencerse antes del 30 de junio.

Pasaje de regreso: esto puede ser ya sea un pasaje de vuelta a tu lugar de origen, o bien un pasaje de salida del país hacia a algún lugar que no pertenezca a la zona Schengen.

Reservas o carta de invitación: las reservas de alojamiento tienen que ser consistentes con el itinerario que supuestamente van a hacer durante el viaje. Si no tenés todo planeado y vas a ir «viendo» a medida que viajes, lo mejor es hacer reservas cancelables de manera gratuita (como suele ofrecerse en Booking) y presentarlas al momento de entrar para después anularlas si no las van a usar.

Si vas a visitar a alguien y hospedarte con ellos, lo mejor es entonces una carta de invitación. Este es un trámite que varía dependiendo del país.

En el caso particular de Bélgica, la carta no es un documento oficial, por lo que puede realizarla el mismo anfitrión y no es necesario certificarla en ningún ente. Se deben incluir los datos del anfitrión e invitado, fechas de la visita, tipo de parentesco/relación y motivo del viaje.

Si el/la anfitrión/a se va a hacer cargo de los gastos del viaje, es necesario tramitar un documento llamado «compromiso de cuidado» («engagement de prise en charge» en francés). Más información acá.

Prueba de fondos: para ingresar al espacio Schengen es necesario mostrar una solvencia económica de al menos 70 euros por día de estadía. Esto no tiene que ser todo en efectivo, también se pueden mostrar tarjetas de crédito o balances bancarios.

Seguro médico: no solo obligatorio, sino necesario. Para viajar a Europa tenés que probar que contás con un seguro médico con un límite de al menos 30.000 euros. Por más que haya gente que te diga que «en migraciones no lo piden», nuestra recomendación número 1 es que no te vayas a Europa (¡ni a ningún lado!) sin un buen seguro médico. Hacé clic acá para sacar un presupuesto gratuito para tu viaje a Bélgica.

 

Horarios en Bélgica

Bélgica tiene algunos de los horarios más cortos de apertura en toda Europa.

Incluso en Bruselas, la capital, es raro que los negocios estén abiertos después de las 6 o 7 de la tarde, a excepción de los sábados donde pueden estar abiertos una hora más.

El horario de los museos varía pero, por lo general, suelen abrir entre las 9 y 10 de la mañana y cerrar para las 5 de la tarde.

Lo único que suele estar abierto hasta más tarde son los bares y restaurantes (especialmente en zonas turísticas).

 


 

Clima en Bélgica

Bélgica tiene un clima ampliamente continental y templado. Las zonas cerca de la costa, sin embargo, suelen ser más frías y húmedas.

Sin embargo, y a pesar de estar en el centro del país, Bruselas es una ciudad donde suele llover mucho (¡más que en Londres!) por lo que siempre es aconsejable llevar ropa impermeable y paraguas.

Los meses de más lluvia son julio (mediados del verano) y diciembre (principios de invierno). Más allá de las lluvias, la capital suele estar bastante nublada en otoño e invierno.

Los inviernos no son extremadamente fríos en la costa, aunque sí las temperaturas son más extremas hacia el centro. El sur y el este del país (la zona de Ardennes) suele tener grandes nevadas.

En verano, el termómetro suele superar los 20 grados fácilmente, y los últimos años (y cuando estuvimos nosotros) ha sobrepasado los 30 gracias a a las sofocantes olas de calor en Europa, aunque esto no es muy normal.

 

Mejor época para viajar a Bélgica

La mejor época para viajar a Bélgica es la primavera (de marzo a mayo): Estos son los meses con temperaturas más templadas y días más soleados.

El otoño (de septiembre a noviembre) también es una buena opción, aunque hay que tener en cuenta que el clima acá es un poco más frío y lluvioso en general.

De cualquier forma, un paraguas y un buen abrigo nunca están de más en este país, donde el clima puede cambiar repentinamente.

El invierno es una excelente época para viajar a Bélgica si vas en diciembre, especialmente para visitar los mercados de Navidad, aunque tené en cuenta que hace bastante frío y en algunas ocasiones puede llegar a nevar.

La temporada alta de junio a agosto significa temperaturas y precios más elevados, dos cosas que nos gusta evitar en Europa. Nosotros estuvimos en Bélgica en junio y julio, y realmente no la pasamos bien con el calor ni con las enormes muchedumbres (especialmente en Brujas).

Con eso dicho, el verano te asegura más días soleados, con excepción de julio, cuando suele haber bastantes precipitaciones.

 

Viajar a Bélgica

 

¿Estás planeando un viaje a Europa y no sabés en qué época ir? Hacé clic acá para leer nuestra guía «Cuál es la mejor época para viajar a Europa». 

 


 

Itinerarios por Bélgica

Una de las preguntas esenciales que tenés que hacerte antes de visitar cualquier país es: ¿adónde quiero ir?

Lo mejor que tiene Bélgica en este sentido es que su pequeño tamaño significa que es muy sencillo armar un itinerario.

El recorrido más clásico suele incluir un par de días en Bruselas y una escapada a Brujas y Gante en la zona de Flandes.

Si tenés un par de días más, te sugerimos hacer una parada en Amberes, una ciudad que nos encantó.

Otro posible itinerario por Flandes puede incluir Lovaina y Malinas, ambas muy cerca de Bruselas.

Si vas hacia la zona francesa de Valonia, Lieja, Namur y Mons son sus principales destinos turísticos.

La zona de Ardennes, al sur, es el patrimonio natural más grande de Bélgica, y perfecto para los amantes del aire libre.

 

Si querés más información sobre estos itinerarios, te invitamos a hacer clic acá para leer nuestro artículo «Qué visitar en Bélgica» donde te proponemos itinerarios por el país de acuerdo a los días que tengas.

 


 

Transporte en Bélgica

Viajar en avión a Bélgica

Si tu primer o único destino en Europa es Bélgica, lo más probable es que llegues en avión y a su principal aeropuerto, el Bruselas-Nacional, también conocido como Zavantem, 14 kilómetros al norte de la capital belga.

Para llegar a Bruselas desde Zavantem, lo mejor es el tren, que cuesta €10, tarda solo 20 minutos y llega a las 3 terminales de tren principales de la ciudad.

Si tu vuelo llega a Charleroi, el aeropuerto sur de Bruselas a 70 kilómetros, los buses a la ciudad tardan 1 hora y media y cuestan unos €15.

Tanto las principales aerolíneas como las low-cost europeas vuelan a alguno de los dos aeropuertos.

 

Viajar en tren por Bélgica

Al igual que la mayoría de los países de Europa, el tren es el mejor transporte para moverse en Bélgica.

Lo bueno de los trenes belgas, aparte de ser muy puntuales y limpios, es que llegan a todas los principales destinos turísticos de forma rápida y sin problemas.

Si querés planear tu viaje por Bélgica en tren, podés visitar la página de Belgian Rail para ver los trayectos y precios o, si preferís una herramienta más sencilla y en tu idioma (la de Belgian Rail no está en español), Omio es una de nuestras favoritas.

Si tenés varios viajes planeados por Bélgica, te recomendamos comprar un Rail Pass de Belgian Rail. Este es un pase por 10 viajes que sale unos €77. Así, estás pagando cada viaje solo €7,70, que es mucho más barato que lo que suele salir cada tramo.

Además, lo mejor es que se puede usar para más de 1 persona, por lo que si viajás de a 2 podés usar 5 trayectos por persona, por ejemplo.

El Rail Pass es simplemente un papel que vos tenés que llenar antes de subir al tren. Solo tenés que poner el nombre del pasajero, la fecha y el tramo que vas a recorrer. Después, cuando el guarda pasa a chequearlo, simplemente se lo mostrás.

Eso sí: asegurate de completarlo antes de subir al tren, ya que puede parecer que estás tratando de “zafar” de usar uno de los viajes del pase si no lo hacés (y te pueden multar en este caso).

 

Viajar a Bélgica

 

¿Querés más información sobre cómo viajar en tren por Europa? Hacé clic acá para leer nuestra guía «Cómo viajar en tren por Europa».

 

Si vas a moverte por otros países de Europa y querés viajar a o desde Bélgica, la mayoría de los trenes conectan con la estación sur de Bruselas (Brussels Midi/Zuid).

Aparte de las redes nacionales, Thalys y Eurostar son las principales empresas que viajan a ciudades cercanas como Londres, Colonia o París.

Tené en cuenta que estos trenes tienen una alta demanda, por lo que siempre es recomendable reservar asientos en línea antes de viajar a Bélgica.

 

¿Me conviene comprar un pase Eurail para viajar en tren por Bélgica?

Para viajar por Bélgica también existe el pase Eurail Benelux, uno de los pases de tren más populares para recorrer Europa . Estos son pases para quienes no residen en Europa y que te sirven para viajar de manera ilimitada cierta cantidad de días en el plazo de un mes.

El pase Eurail Benelux incluye conexiones ilimitadas por Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo, lo que significa que podés combinar tu viaje a Brujas con una visita a Ámsterdam, por ejemplo.

Lo mejor de este tipo de pases es que te ahorras el tiempo de comprar los boletos individualmente y no tenés que preocuparte en absoluto por tu viaje: simplemente elegís el trayecto que querés hacer y listo.

Hacé clic acá para ver más información sobre el pase Eurail Benelux.

Es importante recordar que no existe un pase Eurail para solo Bélgica, por lo que el Pase Eurail Benelux es principalmente beneficioso si al menos vas a recorrer 2 de los países incluidos.

Por otro lado, si tu viaje implica pocos trayectos en tren y si planeas hacerlos en fechas concretas, es probable que un pase no te sirva, y en ese caso podés comprar los boletos individualmente o el pase Rail Pass de Belgian Rail.

Sin embargo, puede que no quieras ya poner en tinta todos tus planes: si es así, es probable que un pase te convenga antes de comprar los boletos en el mismo día.

Como ventaja del Eurail Pass, además, no es obligatorio realizar reservas en la mayoría de los trenes de Benelux (excepto los alta velocidad de Thalys) lo que te evita tarifas extra.

 

Viajar en auto por Bélgica

Alquilar un auto en Bélgica realmente no tiene mucho sentido, debido a que los destinos principales se encuentran todos dentro del alcance del tren.

Sin embargo, un auto puede ser útil si querés hacer un recorrido por la zona de Ardennes, por ejemplo, que es más rural y con puntos más alejados.

Para alquilar un auto en Bélgica vas a necesitar tener un carnet de la UE, o, si sos de algún otro país es recomendable tener la licencia de conducir internacional, aunque la licencia de tu país de origen suele ser suficiente.

En Bélgica es obligatorio usar cinturón de seguridad y el límite de alcohol es 0,5 g/l en sangre (así que nada de andar tomando cerveza antes de manejar).

Por otro lado, es obligatorio llevar cierto equipamiento en tu vehículo en caso de que se rompa: chaleco reflectivo, balizas triangulares y deflectores para las luces delanteras.

En cuanto a los límites de velocidad, en las ciudades suele ser de 50 km/h y de 120 km/h en las autopistas.

Algo útil es que las rutas no tienen peajes, ¡así que no necesitás guardar cambio para pagar!

Hacé clic acá para ver precios de autos de alquiler para viajar por Bélgica.

 

Viajar a Bélgica

 

Metro, tranvía y bus en Bélgica

El sistema de transporte urbano belga es muy completo, útil y está perfectamente organizado.

Las ciudades de Bruselas, Amberes y Charleroi cuentan con sistemas de metro (aunque la de Amberes es más similar a un premetro).

Bruselas, Amberes y Gante cuentan con un red de tranvías que son no solo útiles sino también muy pintorescos.

Además, en Bélgica se encuentra la ruta más larga en tranvía que va por la costa, desde De Panne hasta Knokke-Heist, una muy buena opción para recorrer en verano.

Para tanto distancias largas como cortas, Bélgica cuenta con varias empresas de buses. Las empresas de buses en Bélgica son De Lijn (en Flandes), TEC (en Valonia) y STIB (en el área metropolitana de Bruselas).

 

¿Dónde compro los boletos de bus, tranvía y metro en Bélgica?

Una forma de comprar los boletos para moverse en transporte público por los sistemas de Bélgica es en las máquinas GO que se encuentran en las estaciones de tren y metro.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que las máquinas suelen fallar algunas veces y otras solo muestran las opciones en francés, por lo que hay que tener paciencia o intentar pedir ayuda.

De lo contrario, las estaciones más grandes siempre tienen una ventanilla donde comprarlos, llamadas Kiosk o Bootik.

Para los buses y tranvías existe la opción de comprar el boleto una vez arriba, ya sea al conductor (bus) o con una máquina (tranvía), pero estos son un poco más caros que comprándolos antes.

Por otro lado, y si vas a estar un largo tiempo en Bélgica, tenés la opción de comprar la tarjeta electrónica MOBIB (similar a una Oyster Card en Londres) que te permite cargar todos los viajes que quieras y solo pasarla por un lector para ingresar al transporte.

Es importante recalcar que los boletos en Bélgica deben ser validados; de lo contrario, pueden multarte.

Por último, recordá que comprando una Brussels Card tenés, además de acceso a docenas de atracciones, la opción de agregar uso ilimitado del transporte durante los días que la saques.

Hacé clic acá para ver más acerca de la Brussels Card.

 


 

Presupuesto para viajar por Bélgica

Probablemente la mayor preocupación a la hora de planear un viaje es: ¿cuánto me va a salir?

Bruselas no es uno de los países más baratos de Europa, pero no tiene precios demasiado estrafalarios tampoco. En comparativa, suele ser algo más cara que España o Italia, pero más barata que Inglaterra o los países nórdicos, por ejemplo.

Además, la zona de Bruselas y Flandes son algo más costosas, mientras que Valonia suele ser más económica para viajar.

Como todo, siempre va a depender del tipo de viaje que hagas; y recordá que siempre es posible ahorrar en tus viajes para aprovechar más el dinero.

 

Para ver un detalle de gastos y de cuánto te puede salir tu viaje a Bélgica, hacé clic acá para leer nuestro artículo «Cuánto sale un viaje a Bélgica». 

 


 

Hospedaje en Bélgica

En cuanto al hospedaje en Bélgica, las ciudades grandes como Bruselas o Amberes tienen muchísimas opciones de hospedaje.

Por esta razón no es necesario enloquecerse buscando alojamiento con mucha anticipación antes de viajar a Bélgica si vas a alguna de estas dos ciudades. Aunque si estás buscando buenos precios, especialmente en temporada alta, sí es recomendable buscar temprano.

Dado que el transporte es bueno, casi cualquier barrio es bueno para hospedarte, siempre y cuando tengas líneas de bus o metro cerca.

En Bruselas, sin embargo, las zonas de Molenbeek, Schaarbeek y Anderlechts quizás no son tan seguras de noche y no muy recomendable para quedarse, especialmente si es tu primera vez en la ciudad.

Por otro lado, Brujas o Gante, al ser más pequeñas, tienen opciones un poco más limitadas. Además, son muy pero muy turísticas, por lo que te recomendamos asegurarte de reservar con anticipación sobre todo si vas a viajar a Bélgica en temporada alta y no querés pagar una locura.

 

 

En casi toda Bélgica hay muchas opciones de Airbnb, que probablemente es la alternativa más económica (además de que los belgas son excelentes anfritriones). Si es tu primera vez usándolo, haciendo clic acá podés acceder a un descuento de USD$34 en tu primera reserva.

Booking.com es una buena opción para encontrar hoteles con descuentos en Bélgica. Si querés ver opciones de hoteles recomendados para tu viaje, hacé clic acá para leer «Los mejores hoteles de Europa».

 


 

Comida en Bélgica

La comida belga no es la mejor de Europa, no les vamos a mentir. Pero esto no significa que no haya algunas opciones que realmente nos encantan.

Los mejillones con papas fritas o moules-frites son el plato más típico de Bélgica, y podés encontrar muchos lugares donde comerlo.

Si no sos fanático de los mariscos, también es muy común comer solo un cono de papas fritas sin nada más (tené en cuenta que suelen ser fritas en grasa, por lo que pueden contar como un plato principal tranquilamente).

El stoemp (salchicha con puré y vegetales) es otro de los platos típicos de Bélgica, y entra claramente en nuestra lista de preferidos (nada que tenga papas nos puede venir mal).

Los estofados, como el waterzooi (típico de la zona de Flandes), son un buen plato para entrar en calor si vas en invierno.

Pero, a nuestro parecer, las cosas dulces es donde los belgas se destacan más.

Imperdibles son los clásicos chocolates: en Brujas y Bruselas, especialmente, se te va a hacer agua la boca con la cantidad de chocolaterías. Un consejo que te damos es que entres al menos a mirar: por más que no compres nada, ¡siempre suelen darte muestras gratis para degustar!

 

Viajar a Bélgica

 

Por otro lado, están los delicioso waffleshay de 2 tipos, los de Bruselas (más liviano y finito) y el de Lieja (más grueso). Y las opciones de lo que podés ponerles encima son imposibles de enumerar acá…

También están las tartas de arroz (Tarte au Riz / Rijsttaart), típicas de la ciudad de Lieja y las Speculoos/Speculaas (¡esto de poner todo en francés y neerlandés es tremendo!), unas galletitas de jengibre para tomar con un buen café.

Y es imposible no mencionar en esta sección gastronómica las cervezas belgas. Estas son algunas de las más destacadas del mundo, y un simple vistazo a las góndolas de supermercado te va a marear con la oferta interminable.

Una experiencia súper recomendable en Bélgica es visitar alguna cervecería o hacer un recorrido de la cerveza en Bruselas o Brujas.

 


 

Geografía de Bélgica

Bélgica tiene dos divisiones principales.

Por un lado, está constituida por 3 comunidades lingüísticas:

la Comunidad Flamenca: en la región de Flandes y Bruselas (casi 58% del país);

la Comunidad Francesa: en la región de Valonia y Bruselas (42% del país);

la Comunidad Germanófona: al este del país, en la provincia de Lieja (menos del 1% del país).

Por otro lado, Bélgica, desde un punto de vista político-administrativo, se divide en 3 regiones:

la Región Valona: conformada por las provincias de Brabante Valón, Henao, Lieja, Luxemburgo y Namur;

la Región Flamenca: conformada por las provincias de Amberes, Limburgo, Flandes Oriental (donde está Gante), Brabante Flamenco, Flandes Occidental (donde está Brujas);

la Región de Bruselas.

 

Haciendo clic en el mapa podés ver el nombre de cada región.

 


 

Historia de Bélgica

La historia de Bélgica está marcada, al igual que la de tantos otros países, por invasiones, guerras y enfrentamientos. Es así que, hasta el día de hoy, existe cierto conflicto político y cultural entre sur y norte.

Esto no significa que no exista cierta historia en común. Acá te resumimos los hechos más importantes de la historia de este país para que leas antes de tu visita.

 

El comienzo

Los antiguos belgas eran una tribu que se asentó en Europa occidental poco antes de la era cristiana. En el año 57 a.c. son invadidos por Julio César, y su territorio pasa a denominarse la Gallia Belgica.

Al caer el Imperio Romano en el siglo V, los belgas pasaron a estar bajo el mando de los francos germánicos.

Este cambio de poder sería la raíz de la actual división lingüística de Bélgica. Mientras que el norte pasó a tener un idioma germánico, el sur siguió utilizando el latín.

 

Las Diecisiete Provincias, el surgimiento de Flandes y el Imperio Borgoñón

Durante la Edad Media, toda la región de la actual Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo se encontraba dividida en pequeños estados feudales. Estos eran conocidos comúnmente como las Diecisiete Provincias: Brabante, Flandes y Lieja eran algunas de los más importantes.

Con la llegada del comercio, y gracias a la actividad de sus puertos, el condado de Flandes fue el que más prosperó. Ciudades como Gante y Brujas, aún con sus arquitecturas medievales casi intactas hoy en día, llegaron a su apogeo en esta época.

En el siglo XIV, las Diecisiete Provincias quedan anexadas al Imperio Borgoñón. Gracias al poder y la riqueza de esta casa, suceden durante este reinado varios sucesos importantes, como la construcción de la Grand Place de Bruselas y la fundación de la Universidad de Lovaina.

Es en esta época que también nace el arte belga, con pintores como los primitivos flamencos.

 

Viajar a Bélgica

 

Cambios de mando

En el siglo XV, las Diecisiete Provincias quedarían bajo el poder de los Habsburgo.

Carlos V, heredero de los Borgoña, los Habsburgo y de las coronas de Castilla y Aragón, tomaría luego el mando de estos territorios. Esto lo convertiría en uno de los monarcas más poderosos de Europa.

Bajo el reinado de Carlos, Amberes florece como puerto y surge el protestantismo en Europa.

Como consecuencia de esto, los actuales Países Bajos expulsan a los españoles. Por otro lado, Bélgica y Luxemburgo quedan bajo el mando católico y español del hijo de Carlos, Felipe II.

Bruselas se convierte en la capital de los Países Bajos Españoles. Los españoles expulsan a los protestantes y promueven industrias como el tejido de encaje y la venta de diamantes, que hasta hoy siguen vigentes.

Con la llegada de la Guerra de Sucesión Española, los territorios belgas quedan bajo el mando de Austria.

Finalmente, en 1794, Francia pasa a tener el poder de toda la zona. Esto sería solo hasta 1815, año en que su líder, Napoleón Bonaparte, es derrotado en Waterloo.

 

El Reino Unido de los Países Bajos y la independencia de Bélgica

Después de Waterloo, los estados victoriosos deciden la creación de un país unificado llamado Reino Unido de los Países Bajos. Este estaba conformado por los territorios actuales de Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo.

Sin embargo, esta unión no duraría mucho. El monarca del reino, de origen holandés, impuso rápidamente de un idioma unificado (el neerlandés), una religión (el protestantismo) y ventajas comerciales hacia los puertos de Holanda por sobre los belgas.

Esto hizo que en 1830 se gestase una revolución. Esta culminaría en la independencia de Bélgica y el nombramiento de su primer monarca, Leopoldo I.

 

Viajar a Bélgica

 

Bélgica moderna

Durante el reinado de Leopoldo I, Bélgica pasó por una importante fase de industrialización. Pero las tensiones seguían presentes entre francoparlantes y flamencos.

La conquista del Congo Belga durante el mando de su hijo, Leopoldo II, y el maltrato a los pueblos nativos, siguen siendo hasta el día de hoy uno de los episodios más oscuros de la historia del país.

Bélgica sufrió grandes daños en las dos guerras mundiales después de que Alemania violara los acuerdos de neutralidad y la invadiera en ambas ocasiones.

Sin embargo, Bélgica se recuperó de ambos enfrentamientos. Después de la Segunda Guerra Mundial se convirtió en miembro fundador de la OTAN y la UE, de las cuales Bruselas es hoy en día la sede oficial.

 

¿Querés más inspiración para viajar a Bélgica? Encontrá acá 10 razones para visitar Bélgica en tu viaje a Europa.

 


 

Cultura de Bélgica

Un país multicultural

El rasgo más característico de Bélgica es la existencia de 3 regiones diferentes: Valonia, al sur, es donde vive la población francoparlante. Flandes, al norte, es donde se habla flamenco (una variación del holandés). Y la región de Bruselas-Capital es donde ambos idiomas son oficiales (aunque la mayoría habla francés).

Existen varios estereotipos en cuanto a este tema. Se suele decir que los belgas del sur son más relajados y adeptos a la cultura mediterránea, y los del norte más cercanos al estilo de vida germánico, más estructurado y disciplinado.

Sin embargo, y si bien ha habido roces históricos entre ambas poblaciones, Bélgica es un país con una historia y varios rasgos culturales en común que une a todos sus habitantes hasta hoy en día.

 

Calidad de vida

Si bien los belgas son muy críticos de sus líderes políticos, y que ningún país del mundo es “perfecto”, Bélgica es, en general, un país con un buen estándar de vida.

Los trabajadores belgas están dentro de los más productivos del mundo. Además, sus niveles de educación y salud se encuentran entre los más altos de Europa.

Leyes de protección para las mujeres, el aborto no penalizado, el matrimonio entre personas del mismo sexo y licencias de maternidad y paternidad paralelas hacen que Bélgica sea tenga una sociedad moderna bastante igualitaria.

Las mujeres belgas, además, han logrado cerrar la brecha ocupacional de género. Es así que Bélgica se encuentra actualmente entre los países mejor posicionados según el Índice de Desigualdad de Género.

 

Viajar a Bélgica

 

Arte y arquitectura

A pesar de su pequeño tamaño, Bélgica ha sido un país prolífero en el mundo de las artes. Sus inicios se remontan a la Edad Media y cuentan con exponentes de renombre hasta el día de hoy.

El arte belga floreció particularmente en el Renacimiento, con la escuela barroca de pintores flamencos. Reubens y Van Dyck son dos de los pintores más famosos del país, cuyas obras se pueden ver en varios museos de Brujas y Amberes.

René Magritte es probablemente el mayor exponente del surrealismo belga. En la actualidad, la mayoría de sus cuadros se pueden ver en el Museo Magritte de Bruselas.

En el campo de la arquitectura, el Art Nouveau cobró gran popularidad en Bélgica después de la Primera Guerra Mundial. Victor Horta es probablemente el nombre más destacado de este estilo y varias de sus ideas se encuentran plasmadas en construcciones de la capital belga.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el cómic belga pasó a ser una de las principales expresiones artísticas del país. Con personajes como Tintín, Ásterix y Óbelix y Los Pitufos, los historietistas belgas pasaron a crear una influencia que llegaría ser internacional. Varios museos y un paseo del cómic están dedicados a este arte en Bruselas.

 


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