Cómo pasamos un mes en Bruselas sin pagar hospedaje (o una pequeña introducción al housesitting)

Los días en Palermo estaban llegando a su fin, o al menos así lo queríamos. El hostel había sido nuestro pequeño refugio mientras había pocos huéspedes y cuando el sol siciliano no nos agobiaba todavía. Ahora se había convertido en una especie de limbo letárgico del que queríamos escapar.

Hordas de adolescentes de vacaciones estaban empezando a llenar las calles de la ciudad. Adolescentes que avasallaban con el ritmo tranquilo de los palermitanos. Un ritmo que ya se había convertido también en el nuestro. Empezaba el verano y sabíamos que unas pocas semanas Palermo sería otra. Y como esas cosas inevitables que ya sabés que van a pasar y que no podés evitar, no queríamos estar ahí para presenciarlo.

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Empezamos a barajar opciones acerca de dónde ir. La decisión del ir al sur de Italia había sido más bien económica. Sabíamos que Sicilia era barato y eso claramente nos había rendido durante el último mes. Pero cualquier lugar que veíamos fuera de la isla nos resultaba imposible. Incluso un hospedaje en Europa del Este, la zona más barata del continente, significaba quedarnos sin presupuesto en unas pocas semanas.

Buscando destinos y leyendo las experiencias de otros viajeros fue que nos cruzamos con el housesitting. Yo lo había visto hacía unos meses en un blog, pero no sabía bien de que se trataba. Ahora veía todas estas fotos de casas lindas de revista, perritos y gatos al sol, y no entendía cómo no lo habíamos hecho antes.

housesitting bruselas

¿Qué es el housesitting?

Pronto descubrimos que el housesitting, básicamente, consiste en un intercambio de beneficio mutuo. Los dueños (owners) de una casa con mascotas se van de viaje y necesitan a alguien que los cuide y se encargue de la casa mientras no estén. Entonces los sitters o cuidadores (en este caso, nosotros) se ofrecen a cuidar sus mascotas y su casa durante ese tiempo. Todo esto a cambio de nada, económicamente hablando.

Pero a cambio de mucho si lo ves desde otro punto de vista. Tranquilidad para los dueños, que saben que sus mascotas y su casa están en buenas manos. Y hospedaje para los cuidadores, que están por lo general viajando y a quienes les implica un gran ahorro tener este beneficio.

¿Cómo funciona el housesitting?

Las reglas básicas del housesitting son generalmente las mismas que cualquier acuerdo. Respeto, confianza, comunicación. La idea es que cuides a las mascotas y a la casa como si fueran tuyos (¡o aún mejor!). Esto implica por lo general no pasar demasiadas horas fuera de la casa. No da que te vayas a pasar un fin de semana a otro lado, por ejemplo. También hay que ser respetuoso con los vecinos, mantener a los dueños al tanto de cualquier problema, etc. Reglas de convivencia básica, digamos.

housesitting bruselas

Es esencial entender que como cuidador no es simplemente estar de vacaciones. Tenés una responsabilidad y te comprometés a estar en ese lugar durante el tiempo que dure el trato.

Otra de las cuestiones es que quizás los lugares donde hay asignaciones no sean siempre los más lindos o turísticos. Tenés que estar dispuesto a viajar a lugares que quizás no tenías planeado. O a quedar un poco a trasmano de otras cosas que capaz querías ver.

¿Cómo puedo empezar a hacer housesitting?

En nuestro caso “viajar” es conocer lo que venga (y ahí también la idea por la que nace el antitour) con tal de seguir moviéndonos y viendo nuevos lugares. Así fue que, sin pensarlo mucho, e invirtiendo lo que en ese momento pensábamos era una fortuna nos hicimos un perfil en una página web de housesitting. ¡Aunque si lo pienso ahora, esos 50 dólares fueron una de las mejores inversiones de mi vida!

Hay varias páginas de housesitting, lamentablemente todas en inglés. Estas funcionan como una red social para cuidadores y dueños. Vos te armás tu perfil y mandas aplicaciones a las casas que vayan apareciendo.

Arrancamos con lo básico: fotos lindas de nosotros donde pareciéramos gente “normal” y confiable. A eso le agregamos una descripción acerca de por qué la gente nos tendría que contactar.

Esto siempre me resulta agotador: es como la horrible pregunta de entrevista laboral de “¿por qué vos y no alguien más?” ¡No sé! Pero pensá bien y tratá de transmitir qué te hace “especial”. ¿Tuviste mascotas? ¿Cuidaste la mascota de algún amigo alguna vez? Contá quién sos, qué hacés y por qué te interesa hacer housesitting.

housesitting bruselas

Como nosotros no teníamos experiencia de haber hecho housesitting previamente, nos dedicamos a hablar de nuestras mascotas pasadas y presentes. Pedimos referencias a amigos, conocidos, antiguos empleadores y gente que nos había tenido de inquilinos. Así logramos tener algunas bonitas palabras de recomendación que nos respaldaran.

¿Cómo encuentro casas para cuidar?

Una vez que nuestro perfil empezó a verse más lindo y completo, empezamos a aplicar para los sits. Los sits son las asignaciones donde los dueños explican en pocas palabras cuántas mascotas tienen, cómo es su casa, en qué fechas necesitan que vayas, y cualquier otra información relevante.

Para nosotros lo básico siempre es que sea accesible por transporte público y que haya buen wifi (¡el resto se puede negociar!). Acá vas a tener que buscar cuáles son tus requisitos mínimos: ¿preferís cuidar perros o gatos? ¿O te da lo mismo? ¿Te animás a cuidar caballos, por ejemplo? ¿O lagartijas? ¿Te gustan las ciudades? ¿O preferís el campo?

Así fue que nosotros empezamos por buscar sits alrededor de toda Europa. Arrancamos buscando cerca de Sicilia. Cuando quisimos acordar ya estábamos aplicando para casas hasta en Escocia.

Después de como 20 mails no teníamos ni una sola respuesta en nuestro buzón y ya empezábamos a bajar los brazos.

Hasta que nos llegó un mensaje de Wouter.

housesitting bruselas

Housesitting en Bruselas

Wouter me contaba en ese mensaje que vivía en Bruselas, y que tenía una gata, Rosie. Él y su novia, Julie, se iban a ir a Jamaica (justamente a hacer de sitters de otra familia). Y necesitaban a alguien que cuidara a Rosie durante todo junio mientras ellos no estaban. Les había gustado nuestro perfil porque si bien no teníamos experiencia previa, nos gustaba viajar como a ellos.

Así fue que Wouter y Julie nos introdujeron rápidamente al mundo del housesitting. Ellos eran tanto dueños como cuidadores y ya habían usado la plataforma varias veces. Ahora planeaban sus vacaciones durante el año alrededor de los sits que conseguían. Esto les permitía ahorrar en hospedaje como viajeros y estar tranquilos de que alguien estaba cuidando a su gata y a su casa.

Dos semanas, algunos mails y una conversación por Skype después nos estábamos tomando un vuelo a Bruselas. Doy las gracias por las aerolíneas low cost europeas.

centro bruselas

Cuando llegamos, no lo podíamos creer. La casa de Wouter y Julie era un departamento enorme de dos habitaciones en el barrio de Ixelles, a unas pocas cuadras del centro de Bruselas. El edificio estaba rodeado de parques, bares y restaurantes. Y tenía un jardín de rosas en el medio que, como era primavera, recién empezaba a florecer. Pensamos automáticamente: “Este es un lugar que no podríamos haber alquilado nunca en Airbnb”.

Ellos dos eran de lo más simpáticos y se pasaron todo el primer día mostrándonos sus lugares favoritos de la ciudad. A la noche nos invitaron a cenar salchichas con puré (una típica comida belga) y a tomar varias cervezas que ni sabíamos que existían hasta ese momento.

Esa noche también conocimos finalmente a Rosie. Rosie era una gata de lo más vergonzosa que se la pasaba escondida en los roperos y debajo de la cama. Nos contaron que era adoptada y que en el refugio de donde la habían traído les habían dicho que de chiquita la habían tenido que operar varias veces de un oído. Por eso había pasado mucho tiempo dolorida y rodeada de veterinarios y enfermeras. Esto había hecho que fuera muy desconfiada hoy en día.

jardin bruselas

Después de apenas verla a lo lejos debajo de una mesa y que ni se acercara a nosotros durante esa primera cena, nos sorprendimos gratamente cuando, a los pocos días después de que Wouter y Julie ya se hubieran ido, empezó a tomar confianza y pasearse entre nuestras piernas mientras comíamos en la cocina, o incluso a sentarse junto al sillón mientras mirábamos alguna película.

Por qué elegimos el housesitting para viajar

Muchas veces nos preguntan cuál fue el lugar que más nos gustó de los que conocimos en Europa. Y siempre coincidimos en Bruselas. Y no le voy a sacar crédito a la ciudad. Esta es una gran ciudad, una de las más lindas, interesantes y culturalmente diversas que vimos en nuestro viaje hasta ahora. Pero creo que el hecho de que nuestra primera experiencia de housesitting haya sido ahí también tiene que ver.

Si les interesa saber más acerca del housesitting, les recomendamos la Guía del Housesitting en español. Esta guía tiene todo lo que necesitan saber acerca de esta forma de viajar y les va a dar muchos consejos para poder empezar a hacerlo ustedes también. Está escrita por Maga y Exe, dos genios del housesitting, y la pueden encontrar acá.

Con Bruselas se nos abrió la posibilidad de una manera de viajar diferente. Desde entonces hemos hecho housesittings en lugares tan distintos como Copenhagen, Bristol y Palma de Mallorca. Y seguimos todavía eligiéndolo como nuestra principal forma de conocer el mundo.

galerias bruselas

No solo hemos visto ciudades que nos han encantado y que ni siquiera teníamos pensado visitar. También nos hemos divertido (y mucho) con mascotas de lo más diversas que hemos llegado a querer como propias. Y hemos conocido a dueños a los que ahora podemos llamar hasta amigos, que nos han abierto las puertas de sus casas, nos han contado sus historias y han compartido con nosotros comidas, charlas y costumbres.

Y esa creo es la gracia y la idea del housesitting: volver a algo básico y sencillo. Un favor a cambio de otro, y así compartir algo entre dos mundos completamente distintos.

 

Información práctica

Hay muchas páginas para hacer housesitting. Nosotros hace más de 2 años que usamos Trusted Housesitters. Las razones por la que la elegimos son:

– es que es la que más opciones tiene a nivel internacional
– la interfaz es súper amigable y es muy fácil encontrar casas que vayan de acuerdo a tus preferencias
– tiene muy buenos niveles de referencias y permite dejar feedback a los dueños también (lo que te asegura que no vayas a caer en un mal sit)

¡Haciendo clic acá podés entrar a crear tu cuenta y empezar a cambiar la forma en que viajas!

 


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Todas las recomendaciones son de productos o servicios que personalmente hemos utilizado.

 

 

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