Otras ciudades: Bonn

Con una población de unos 300.000 habitantes, Bonn no es una de las ciudades más grandes de Alemania. Pero a pesar de esto, tuvo un papel central en la historia alemana del siglo XX. Y es que esta ciudad fue, entre 1949 y 1990 (los años de la Guerra Fría), la capital de Alemania Occidental.

Aún hoy en día la ciudad sigue siendo sede de varias instituciones importantes. Entre estas se encuentran el correo alemán y la aclamada Universidad de Bonn (a la que asistieron figuras como Karl Marx y Friedrich Nietzsche).

Bonn conserva aún ese aire residencial y pintoresco de sus épocas como sede del gobierno. Pero hay mucho más para descubrir.

Acá te contamos nuestras 3 actividades favoritas para hacer en esta ciudad del oeste de Alemania:

1 – Visitá la casa de Beethoven

Bonn

Probablemente la siguiente razón por la que Bonn es conocida es por ser la ciudad natal del famoso compositor clásico.

La casa donde nació Beethoven es hoy en día un museo que alberga la historia de su vida, desde sus inicios en Bonn hasta sus años en Viena. La colección incluye retratos, manuscritos e incluso instrumentos que pertenecieron al pianista.

Te recomendamos comprar la audioguía en la entrada, dado que todas las explicaciones escritas están solo en alemán…

2 – Caminá entre los cerezos florecidos

cerezos Bonn

En los últimos años, Bonn se ha vuelto famosa por otra razón muy diferente. Y es muy probable que te hayas cruzado con una imagen de este fenómeno en Facebook o Instagram.

Todos las primaveras, los cerezos de la Heerstraße florecen y hacen que esta sea la calle más visitada de la ciudad. Una oportunidad imperdible para cualquier fotógrafo aficionado.

Pero ojo, que el fenómeno dura poco. Los árboles suelen florecer durante las dos primeras semanas de abril. Pero lamentablemente, las flores se caen cuando llegan las primeras tormentas (¿adiviná cuándo fuimos nosotros?).

3 – Aprendé de historia alemana en el Haus der Geschichte

museo Bonn

Este es el principal museo de la ciudad, y cuenta con una exhibición enorme sobre la historia de Alemania a partir del final de la Segunda Guerra Mundial.

Acá te vas a encontrar desde autos y pósters de propaganda hasta electrodomésticos y ropa de cada década del último medio siglo. Una muestra súper interesante, especialmente si te interesa la historia de la Guerra Fría.

Es cierto que las explicaciones están solo en alemán y en inglés, pero toda la exhibición es muy interactiva y fácil de apreciar. Además, la entrada es gratuita, así que es un buen plan para tener en cuenta (¡sobre todo si llueve!).

Información práctica– Cómo llegar a Bonn: Bonn comparte aeropuerto con Colonia (otra ciudad recomendada para visitar). Düsseldorf también está muy cerca de las dos y suele tener más itinerarios de vuelos. Todo Alemania tiene una buena red de trenes, por lo que es bastante sencillo llegar desde cualquier ciudad importante.

– Transporte en Bonn: Bonn cuenta con líneas de buses y tranvías. Las distancias en esta ciudad no son muy grandes. Es por esto que, como siempre, recomendamos recorrerla a pie lo más posible.

– Hospedaje en Bonn: Bonn no es de lo más barato de Europa pero al ser una ciudad pequeña y no demasiado turística, los precios son generalmente razonables. Por unos USD60 podés alquilar un departamento para 2 personas en una zona céntrica. Y con unos USD35 tenés una habitación privada en una casa.

No hay muchos hostels, lo que significa que los precios son algo elevados. Una cama en una habitación compartida ronda los USD25.

En cuanto a hoteles, el Hilton Bonn suele tener buenas promociones que rondan los USD100 por noche.

– Dónde comer en Bonn: Hay muchas opciones gastronómicas, para todo tipo de gusto y bolsillo. Nuestros favoritos:

– El Tarascón: restaurante de comida argentina (¡difícil encontrar uno bueno en Europa!). Aunque un poco carito.
– VarieTee: en la plaza principal se encuentra esta casa imperdible para los amantes del té.
– Chimära: si tenés que hacer una parada después de ver los cerezos, este bar está cerca. Buenas opciones para comer o tomar algo en un lindo barrio.
– Borsalino: buena pizza en el Altstadt (ciudad vieja), también cerquita de los cerezos.
– Haribo Store: las famosas gomitas son oriundas de esta ciudad. Si andás con ganas de algo dulce, pasá y llevate una bolsa con todas las que quieras (¡ojo que empalagan!).
– Brauhaus Bönnsch: restaurante de típica comida alemana y buena cerveza.

Mapa con todos los puntos de este artículo (y algunos más):

 


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