Otras ciudades: Brujas

Si de malas traducciones se trata, Brujas podría encabezar la lista. Es que el nombre de esta ciudad poca referencia tiene a mujeres malvadas con poderes mágicos que vuelan sobre escobas. El nombre original en flamenco, Brugge, deriva en realidad del holandés antiguo y significa “puente”. Y si hay algo que hay en Brujas, son puentes.

Brujas es una pequeña ciudad al norte de Bélgica, caracterizada por los canales que la atraviesan y el diseño medieval de sus edificios. Hace unos años fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Esto significa, entre otras cosas, que cualquiera de los habitantes que viva dentro de su casco histórico debe conseguir varios permisos gubernamentales antes de poder cambiar siquiera un vidrio de su casa que dé a la calle.

Es así que caminar por Brujas es una experiencia única. Esta parece una ciudad detenida en el tiempo, donde las inclemencias del siglo XXI nunca han llegado. El único signo de ello son los benditos palitos de selfie que llevan los turistas…

Para sentirte parte de esta ciudad y sumergirte en otra época no tenés más que seguir estas 3 recomendaciones:

1 – Dejá los mapas y perdete por sus calles

puentes brujas

Mi primera recomendación es dedicarle a Brujas una visita de al menos dos días. El primer día lo podés dedicar a recorrer los puntos principales:

  • La Plaza del Mercado (Grote Markt) y la Torre del Campanario (Belfort)
  • El Beguinaje (Begijnhof) y el Puente Minnewater, uno de los más lindos de Brujas
  • La Plaza del Burg y la Basílica de la Santa Sangre, ¡donde supuestamente está la sangre del mismísimo Jesús!
  • La cervecería De Halve Maan, donde se hace la Straffe Hendrik, una de las mejores cervezas belgas (ver más abajo)
  • Alguna de las 55 tiendas de chocolate (¿o todas?) que tiene la ciudad
  • Museos: el que más se destaca es el Groeningemuseum, que alberga obras principalmente flamencas

El segundo día es para tirar los mapas y perderse por las calles y canales de la ciudad. Nada mejor que ir sin rumbo, dar vuelta a una esquina y encontrarse con una de las tantas vistas increíbles que tiene Brujas.

2 – Caminá de noche

centro brujas

Esta es la segunda ventaja de estar más de un día en Brujas. La mayoría de los turistas solo hace viajes de día, por lo que para cuando cae el sol la ciudad está prácticamente vacía y se pueden apreciar todas sus calles y edificios iluminados.

Esta es una experiencia única: es realmente como estar perdido en una ciudad en plena Edad Media, con calles sombrías y lúgubres que parecen salidas de una película de misterio. Pero tranqui que no pasa nada…

Recomendación: si te gusta la cerveza, Brujas (y todo Bélgica en realidad) es el lugar para ir. Y no es necesario gastar una fortuna en un pub híper-concurrido. En cualquier kiosco o supermercado podés encontrar la Straffe Hendrik, una de las más cervezas belgas más famosas y ricas. Tiene hasta un 12% de volumen alcohólico, dependiendo de la variedad, y se consigue por un par de euros. ¡Ideal para disfrutar una noche de verano bajo las luces de Brujas!

3 – Buscá a los brujenses

musica brujas

Como dije anteriormente, Brujas se ha convertido en una ciudad completamente turística en los últimos años. Por esta razón es difícil ver a sus verdaderos habitantes y entender cómo es un día normal en la vida de un brujense.

Pero si caminamos por las calles un poco más alejadas del centro podemos encontrarnos con los verdaderos habitantes de la ciudad, sumergidos en sus tareas cotidianas y alejados completamente del ajetreo turístico.

Otra manera de apreciar la cultura típica de Brujas es pararse a apreciar alguno de los varios espectáculos musicales que ocurren a toda hora. Desde jóvenes haciendo covers con un violín, hasta ancianos tocando órganos callejeros con figuras móviles que se mueven al compás de la música. Otro recomendado es el Centro de Arte Oud Sint-Jan, donde hay conciertos de arpa gratis todos los días.

Información práctica

– Cómo llegar a Brujas: desde Bruselas, podés tomarte cualquier tren desde la estación Sur (Bruxelles-Midi).

Consejo: si vas a hacer más de un viaje dentro de Bélgica (por ejemplo, a Gante o Ámberes), te recomendamos comprar un pase de tren. Este incluye 10 viajes a cualquier punto de Bélgica para 1 o más personas, a menos de €8 por viaje (vs. unos €15 o €20 que puede salirte un pase individual).

– Transporte en Brujas: Brujas tiene una línea de tranvías. A mi parecer, completamente inútil para el visitante, dado que no hay nada mejor que caminar por esta ciudad.

– Hospedaje en Brujas: Brujas conjuga dos combinaciones no muy amables para el bolsillo. Pequeña y turística. Es así que no es una de las ciudades más baratas para hospedarse. Sin embargo, si buscás con anticipación, podés encontrar departamentos para 2 personas por unos USD100 la noche (en temporada media).
Si no te molesta compartir, una habitación privada en una casa para 2 cuesta unos USD70. Esta es una excelente opción si querés conocer un poco a los brujenses (¡como en el punto 3 de la lista!).
Otra opción son los hostels, donde se pueden conseguir camas en habitaciones compartidas por unos USD25.

– Dónde comer en Brujas: otra difícil dado la gran cantidad de locales apuntados simplemente al turista. Tratá de evitar todo lo que sobre la Grote Markt, que suele ser de baja calidad y caro. Recomendados:

– Para comer waffles: Oyya o Carpe Diem.
– Para comer papas fritas: The Potato Bar.
– Para comer platos belgas (baratos): ‘T Risico.
– Para tomar café: Vero Caffe.

Mapa con todos los puntos de este artículo (y algunos más):


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